El “Modelo de Gestión” es el proceso que surge de la estrategia para planificar la gestión comercial, operativa y financiera e identifcar las necesidades de resultados a ser alcanzados a través de profesionales calificados, herramientas modernas, estructuras ágiles, procesos eficientes, información confiable y decisiones acertadas. El “Modelo de Gestión y Desempeño Empresarial” permite que todos estos recursos engranen y funcionen, alineando la organización (personas, procesos, tecnología, información) con la estrategia, y midiendo los resultados reales frente a los proyectados.Con esta retroalimentación, se pueden tomar mejores decisiones que permitan maximizar ingresos, optimizar costos o minimizar gastos, dependiendo del sector y/o mercado en el que actúa. La mayoría de las organizaciones están lejos de donde quieren y necesitan estar, por ello es imprescindible mejorar sus resultados o desempeño empresarial. ¿Cuándo mejorar el Modelo de Gestión y Desempeño Empresarial? La Gestión de Desempeño Empresarial surge como una alternativa moderna a las técnicas tradicionales usadas para comparar los resultados alcanzados con los resultados esperados. Los modelos tradicionales tomaban en cuenta únicamente cifras previamente presupuestadas, dejando por fuera la posibilidad de realizar correcciones a los posibles desvíos. La comparación se realizaba al cierre del periodo, cuando los resultados no se podían modificar, agregando otras dificultades como son la falta de información necesaria (ej.: Rentabilidad x cliente o canal) detallada (ej.: Costo de servir por ruta), confiable (ej.: Costos indirectos asociados a productos) y predictiva (ej.: Simulación de escenarios) por falta de conocimientos, metodologías, herramientas, y principalmente por descuido de los administradores ya que los resultados (ej.: márgenes) eran bondadosos. La Gestión moderna de Desempeño Empresarial parte de la idea de que es necesario compartir los objetivos estratégicos de la empresa con sus colaboradores, a través de mecanismos (ej.: dashboards) que impulsen un mejor desempeño, además de motivarlos a cumplir con sus responsabilidades diarias en la empresa. Para ello, es necesario identificar los objetivos estratégicos, definir objetivos y metas a nivel de área, proceso y empleados, además de ofrecer las facilidades (ej.: herramientas e información) para que puedan trabajar de manera eficiente y fomentar el análisis de los resultados. La apuesta de expertos como Gary Cokins es que estos nuevos métodos se mantendrán en el tiempo, y hoy están más vigentes que nunca. ¿Por qué? Hay muchas razones, pero la primera y más importante es que los métodos, técnicas y prácticas que integran la gestión moderna de desempeño, monitorean la salud y el rumbo de una organización. Las organizaciones deben identificar maneras más modernas para obtener mejores resultados (ej.: racionalización de portafolio o clientes no rentables y canales de distribución con altos costos de servir), es decir tomar mejores decisiones. El margen para los errores en la toma de decisiones con los efectos del Covid-19 se está reduciendo, por no decir que ya no existe. Una tercera razón es que el “feeling” y la “intuición” ya no son suficientes dada la complejidad de las empresas, reducción de mercado e incremento de la competencia. Se necesita información basada en datos para soportar de mejor manera la toma de decisiones. Una cuarta razón es el potencial de la informática, con el big data y softwares ahora disponibles para acceder a más datos y permitir un análisis del negocio (business analytics) más profundo. ¿Vale el esfuerzo de rediseñar el Modelo de Gestión y Desempeño Empresarial? La experiencia sugiere que vale la pena. El viejo refrán “lo que se mide se ejecuta”, es verdad. El Modelo de Gestión transmite el mensaje de la alta administración y motiva a lograr los objetivos empresariales de manera ágil.Por _ Freddy Araque, Socio Ebitda Group