La implementación del teletrabajo por periodos extensos y a una mayor cantidad de empleados a causa del aislamiento social es, en este momento, una medida efectiva para prevenir la propagación del virus. Pero, ¿cómo mantener la productividad en una rutina totalmente diferente y en medio de tanta incertidumbre?, ¿cómo utilizar la tecnología a nuestro favor en la gestión del personal sin descuidar el lado humano? y ¿cómo seguir en contacto y cuidar a los demás, incluso cuando estamos lejos? Teniendo en cuenta este escenario, en la compañía implementamos varias acciones para conservar la cercanía, incluso estando a distancia: videollamadas para mirarnos a los ojos, reuniones para saber cómo está la persona, y hasta celebraciones virtuales de cumpleaños y otros eventos significativos. Creemos que esto nos acerca y podemos sentir cuán esencial es el área de Recursos Humanos, no sólo para proporcionar la estructura tecnológica para continuar realizando un trabajo de calidad, sino también para dar asistencia psicológica y motivacional a través de la empatía y el cuidado constante. Siendo que en la compañía fabricamos productos esenciales, es extremadamente importante que continue sus procesos productivos. Por esta razón, en las plantas y centros de distribución tomamos medidas de protección, adoptando estrechamente las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para el entorno laboral, tales como suministro de máscaras, suspensión de visitas de clientes o proveedores a las fábricas sin aprobación previa, licencias a empleados que pertenecen a grupos de riesgo, medición de temperatura, entre otros. Seguimos en comunicación constante con nuestros colaboradores, los guiamos sobre cómo proceder en caso de verse afectados. Ellos son nuestros héroes y, para agradecerles, enviamos mensajes de reconocimiento por todo el esfuerzo, dedicación y compromiso que demuestran. A lo largo de mi trayectoria pude ver cómo la comunicación abierta y transparente con los empleados es un valor muy importante. Hay que comprender que cada colaborador es único y tiene necesidades diferentes; en definitiva, el principal recurso de una empresa son las personas que trabajan en ella.