Lo sabemos. En un entorno saturado de información, con desinformación creciente, polarización social y avances acelerados de la tecnología (con una fuerza inusitada de la Inteligencia Artificial), dirigir una organización implica operar bajo escrutinio permanente. El Corporate Excellence – Centre for Reputation Leadership advierte que, en este escenario, las empresas se ven obligadas a reforzar su legitimidad social y a construir relaciones de confianza más sólidas. La gestión de los intangibles deja de ser un complemento y se convierte en un recurso estratégico para anticipar riesgos, generar valor y asegurar la sostenibilidad del negocio. Esta es una de las principales conclusiones de la 10ma edición del informe Approaching the Future 2025: Tendencias en Reputación y Gestión de Intangibles, elaborado por Corporate Excellence. El estudio es contundente: por segundo año consecutivo, la reputación corporativa y el riesgo reputacional se sitúan como el intangible más relevante para las organizaciones (61,1%) y se consolidan como uno de los ámbitos que más crecen en recursos e inversión. La tendencia es aún más marcada en Latinoamérica, donde el 73,7% de los profesionales la considera prioridad, y entre las grandes empresas y la alta dirección, que reconocen en la reputación una palanca estratégica para anticipar crisis, proteger la licencia social para operar y fortalecer la creación de valor. En paralelo, la comunicación se posiciona como el segundo gran foco de atención. En 2025 escala tres posiciones en el ranking de importancia hasta alcanzar el 59,5% y se mantiene, por tercer año consecutivo, como la tendencia más trabajada: el 61,7% de las organizaciones declara estar invirtiendo activamente en ella, 7,4 puntos más que el año anterior y 17,3 puntos más que en 2021. Entre las empresas, la cifra llega al 63%. Corporate Excellence subraya que la comunicación ha pasado a ser un área estratégica integrada de forma transversal en los niveles de decisión, y que evoluciona hacia modelos más tecnológicos y orientados a datos. El liderazgo responsable completa este triángulo de prioridades. Un 56,5% de los profesionales lo sitúa entre los asuntos críticos de 2025 y un 44,4% de la alta dirección afirma estar destinando recursos a transformar los modelos de liderazgo hacia esquemas basados en integridad, ética y conducta responsable. CANVAS Estrategias Sostenibles destaca que, en contextos de incertidumbre, la coherencia entre lo que se decide, se comunica y se ejecuta es un factor determinante para la credibilidad de las organizaciones y para el impacto real en la cultura corporativa. También te puede interesar: EKOS 1000 Awards A estos tres ejes se suma el propósito corporativo, que avanza dos posiciones y ocupa ya el cuarto lugar en el ranking de importancia (55,4%). Más de la mitad de las organizaciones analizadas (51,4%) declara estar trabajando en su integración como columna vertebral de la cultura, la estrategia de negocio y la relación con los grupos de interés. El informe se apoya en la participación de 2.116 profesionales de 16 países -el 39,3% pertenecientes a la alta dirección- y combina encuestas cuantitativas, análisis de tendencias sociales y empresariales, revisión de fuentes especializadas y el contraste con un panel de expertos. El resultado dibuja un escenario claro: reputación, comunicación, liderazgo y propósito han pasado a ocupar el centro de la agenda corporativa y configuran hoy la base sobre la cual se mide la solidez de cualquier empresa.