Inició su intervención recordando que en esta época, en la que el discurso del gobierno está dirigido a un Ecuador del reencuentro y de la reconciliación, existe una gran oportunidad de promover la autenticidad y construir una sociedad donde las personas entiendan que los sesgos y estereotipos generan un entorno que no tiene crecimiento económico ni se sostiene en el tiempo. ¿Es Ecuador un país diverso?, preguntó Dueñas. Su respuesta fue sí, por cuanto tenemos una diferente composición racial, etaria, de género e identidad. Pero en este punto cabe resaltar que el ser diverso no siempre significa ser inclusivo. Para Dueñas, “la inclusión es permitir a la gente que sea auténtica, empieza cuando entendemos que todos somos únicos”. El panelista puso énfasis en la diversidad biológica y considera que se debe trabajar por un país donde se pueda pensar diferente, sin que signifique entrar en un espacio de odio. Puso como ejemplo el auge actual de las redes sociales, que funcionan a un ritmo vertiginoso y que demuestran la necesidad de trabajar en temas de discriminación. Así como en los pacientes con VIH, y otras enfermedades serológicas, que pueden llegar a ser estigmatizadas; la igualdad de género; y la discriminación a personas de la tercera edad. Estos temas no deben ser ignorados en las empresas. “Se habla de igualdad de oportunidades, pero en muchos lugares de trabajo no se dan espacios laborales a personas por sus individualidades”, dijo. Para Ricardo Dueñas, la desigualdad está presente en todos los ciclos de la vida. Existe discriminación desde que las personas están en el vientre de la madre, desde su nacimiento y en los primeros años. “En Ecuador tenemos un problema serio de desnutrición crónica, por ello debemos trabajar en generar políticas públicas en unidad mancomunada con el sector privado, con la finalidad de que se tenga un acceso equitativo para evitar que las personas sean discriminadas en el futuro y eso afecte a su calidad de vida”, mencionó. Este problema se extiende en el futuro a la juventud donde las desigualdades y falta de oportunidades van de la mano con la clase social o el estatus. Cuando un individuo ingresa a la vida laboral, existe otro tipo de falta de oportunidades. “Hemos investigado temas de diversidad y nos damos cuenta que el Ecuador no tiene una base sólida de datos para conocer qué empresas están promoviendo la inclusión; tampoco hay políticas públicas en torno a este tema”. Por otro lado, en todos los estudios se ha comprobado que la diversidad es un gran negocio. Las empresas más inclusivas tienen más talento y son más competitivas. Agregó que las compañías deben trabajar en un sistema de gestión que cuide la parte psicológica de las personas para que sean ellas quienes promuevan la tolerancia. Por otro lado, explicó que es importante entender la necesidad de que una sociedad sea inclusiva y cuál es el costo de no serlo. “Vemos ejemplos de sociedades que no son inclusivas, y vemos que grupos minoritarios son los que están dejados atrás y son quienes no están accediendo a empleos. Lo que sucede es que no están entendiendo que esto es un buen negocio para todos”, mencionó. Ricardo Dueñas también hizo un análisis de las necesidades del mercado, que hoy es más diverso y cuyos consumidores requieren que se tomen en cuenta sus necesidades. “Una empresa que no esté viendo a futuro, no va a poder competir de acuerdo a las nuevas necesidades del mercado”. Finalizó recalcando que el tema fundamental es ser una empresa con propósito. “Cada vez tenemos consumidores más inteligentes que están viendo el cómo se hacen las cosas. Las empresas que han sobrevivido y que sobrevivirán son las que crean ambientes diversos y seguros, procuremos que esto no solo sea un slogan”.