Por estos motivos, los ataques de phishing están dirigidos en un 23,2% a las instituciones financieras y bancarias, siendo el sector más vulnerado por este tipo de incidentes en el 2021. Aunque el objetivo de cada ciberataque es distinto, estos pueden ir desde pérdidas financieras directas o daño a la reputación institucional, hasta pérdida de clientes o rotación de empleados. Sin embargo, se ha detectado que uno de los más comunes es el robo de credenciales, ya que dan acceso a cuentas bancarias y a otro tipo de sistemas corporativos de gran valor. Actualmente, el proceso de transformación digital ha permitido que más personas tengan acceso a servicios y productos financieros desde sus dispositivos personales. Esto es una bonanza para los criminales que tienen una superficie de ataque mayor para efectuar sus operaciones ilegales. El riesgo e interés por estar a la vanguardia tecnológica, ha motivado a las instituciones financieras a invertir en modelos Zero Trust que blinden la totalidad de los sistemas, y permitan un acceso seguro con nuevas formas de autenticación para sus trabajadores y clientes. También te puede interesar: Ciberseguridad: diez acciones que su empresa debe implementar ahora mismo Por David López Agudelo, vicepresidente de ventas para Latinoamérica de Appgate