Este salto evolutivo es complejo, costoso y riesgoso, implica crear equipos, procesos y hasta áreas enteras. Esto no siempre está al alcance de las empresas, en muchos casos termina por ser un muro en el camino del crecimiento. Existen empresas que arman equipos autónomos, estructurados e interdisciplinarios que dan soluciones punta a punta a disposición del cliente. El modelo se basa en la productividad orientada a objetivos para que el cliente tenga control de su inversión. Asimismo, operaciones como estas se han reservado a grandes empresas tras años de inversión y trabajo. Se puede convertir en un servicio accesible, eficiente y de calidad, como un área de tecnología de alquiler. ¿Qué recursos están al alcance de las PyMES hoy? Contar con determinados recursos o, incluso, el acudir a desarrolladores freelance son soluciones a corto plazo, en el largo plazo los problemas son la mantenibilidad y escalabilidad. Esto implica relaciones de confianza. El desarrollo de productos tecnológicos tiene varios procesos exploratorios hasta encontrar el fit. Lejos están los días de mantener un negocio inmutable por años y la adaptabilidad es necesaria, pero la constante sigue siendo establecer relaciones de confianza. Fuente: Perfil