Plastigama Wavin ha construido su posicionamiento en Ecuador sobre la innovación, la calidad y la confianza de varias generaciones de consumidores. Fernando Arias, Director País para Ecuador de Plastigama Wavin, lidera actualmente la operación con el desafío de mantener la relevancia de una marca histórica y fortalecerla mediante nuevas soluciones, desarrollo de talento y resultados sostenibles. La empresa nació en Guayaquil hace 68 años. Su primera fábrica estuvo ubicada en la avenida Carlos Julio Arosemena y, posteriormente, la operación industrial se trasladó a Durán, desde donde atiende al mercado nacional. La compañía también mantiene oficinas en Quito y genera más de 500 empleos directos y 1.500 indirectos. Para Arias, la propuesta de Plastigama Wavin supera la fabricación y comercialización de tuberías. “Nosotros no vendemos un producto por sí solo; ofrecemos soluciones que deben generar valor”, afirma. Bajo esta visión, la empresa busca contribuir a una administración más eficiente del agua, mejorar el saneamiento y elevar el desempeño de las edificaciones. Uno de los principales ejes de la operación es la sostenibilidad. La compañía trabaja principalmente con resinas de PVC y polietileno, pero también incorpora materiales reciclados en parte de su portafolio. Entre sus soluciones destaca Aquacell, fabricada con material 100% reciclado y enfocada en la recolección, gestión y reutilización del agua. Esta estrategia responde a una visión más amplia sobre el futuro de las ciudades. “Buscamos crear entornos habitables, garantizar un suministro de agua seguro y eficiente, mejorar el saneamiento y contribuir al desarrollo de ciudades más resilientes frente al cambio climático”, explica el ejecutivo. La innovación se orienta, por tanto, a resolver necesidades concretas de infraestructura y construcción. Te puede interesar: Ganga Grupo Empresarial consolida desde Guayaquil una operación nacional de más de USD 350 millones La operación ecuatoriana forma parte de Orbia, corporación con presencia en más de 100 países. Esta integración permite incorporar tecnologías globales de gestión del agua y sostenibilidad, adaptadas a las características del mercado local. Además, la compañía cuenta con el soporte del Centro de Investigación y Desarrollo para Latinoamérica, con base en Bogotá, Colombia, desde donde se atienden las necesidades de los países andinos. El desarrollo del talento también constituye un componente relevante de la operación. Varios colaboradores fueron reconocidos recientemente por laborar entre más de cinco y 35 años en la empresa. Para Arias, estas trayectorias reflejan el clima laboral, la estabilidad y la capacidad de Plastigama Wavin para funcionar también como una escuela de formación profesional. En un mercado con competidores de alto nivel, la compañía busca sostener su liderazgo mediante innovación, tecnología y consistencia. “La calidad es la consecuencia de hacer bien las cosas, con pasión, supervisión y tecnología”, sostiene Arias. Su objetivo es que el posicionamiento alcanzado durante casi siete décadas se traduzca en mayor credibilidad y respaldo para la marca. Bajo el concepto “Propósito en acción”, Plastigama Wavin articula su estrategia local con el propósito global de Orbia de “Avanzar la vida en todo el mundo” y con su compromiso de “Construir entornos saludables y sostenibles”. La compañía sostiene que el liderazgo empresarial debe combinar la excelencia en soluciones hídricas con una cultura humana capaz de generar impacto positivo en el presente y el futuro. Desde su planta en Durán, Plastigama Wavin proyecta continuar aportando al desarrollo de Guayaquil y del país mediante empleo, innovación industrial y soluciones para una construcción más eficiente. La apuesta, según su Director País, es seguir adaptando la experiencia global de la compañía a los desafíos locales de infraestructura, agua y sostenibilidad. (I) Por: Andrés Calvopiña Cervantes