Con una dotación de EUR 6 millones, el proyecto europeo Bio-Uptake se propone garantizar la adopción sostenible de compuestos bioplásticos, impulsando una doble transformación ecológica y digital en la industria manufacturera europea. El enfoque principal radica en el desarrollo de productos intermedios de base biológica para fabricar artículos como las plantillas y tapas mencionadas. Los materiales biológicos, cada vez más populares por su multifuncionalidad y altas prestaciones, son el centro de atención en este proyecto financiado por la Unión Europea, que busca cambiar el paradigma de la industria y el consumo. El proceso incluirá la creación de composites biobasados eco-diseñados, adaptados para optimizar procesos circulares de fabricación y reciclaje con bioplásticos. La combinación de materias primas permitirá la separación y reutilización, destacando la implementación de tres sistemas inteligentes para favorecer la manipulación de productos termoplásticos y termoestables biobasados.También te puede interesar: Comunicación de la sostenibilidad: 5 claves para un mejor impacto Estos sistemas incluyen pegamentos reversibles, filamentos reforzados, pellets o láminas que formarán la base de tres productos demostradores: plantillas ortopédicas, tapas de contenedor y techos para baños prefabricados. Este enfoque pionero se alinea con las exigencias del mercado en sectores como la construcción, embalaje y medicina. El proyecto Bio-Uptake no se limita solo a la producción de productos innovadores, sino que abarca áreas adicionales. Se planea la creación de dos programas de formación y una plataforma digital integral para recopilar datos generados durante los procesos de fabricación y realizar simulaciones. Con la participación de 13 socios de 6 países, incluyendo Aitiip Centro Tecnológico como coordinador, este proyecto enmarca una colaboración a nivel europeo. Organizaciones de investigación, centros tecnológicos, académicos y clústeres industriales, como Centexbel, Cidetec, IRI Technology Solutions, y otros, unen fuerzas en la iniciativa Bio-Uptake, que forma parte del programa Horizonte Europa. Este proyecto no solo impulsa la sostenibilidad de productos cotidianos, sino que también promueve la colaboración internacional para un futuro más ecológico y tecnológicamente avanzado. Fuente: elEconimista