Quito, en los últimos años, ha enfrentado un crecimiento urbano desordenado, marcado por la expansión irregular en las periferias y la consolidación de asentamientos humanos de hecho. Esta realidad genera problemas complejos como la falta de planificación de vialidad, insuficiencia en servicios básicos (agua, luz, alcantarillado), y dificultades para la movilidad urbana, que hoy se ve limitada con velocidades promedio bajas en horas pico. "Necesitamos una planificación integral, holística que vea la ciudad a 15, 20, 30 y 50 años." En este contexto, el barrio La Mariscal se ha caracterizado por una fuerte despoblación, concentración de zonas monofuncionales (hoteles, discotecas, bares), deterioro de áreas verdes y del patrimonio arquitectónico, y una baja presencia residencial. Fidel Chamba, Concejal Metropolitano de Quito, da a conocer que el 66% del área sufre un desequilibrio entre vivienda y actividades comerciales, lo que provoca segregación espacial y la pérdida de vitalidad económica y social. La inseguridad también es un reto importante, alimentada por la baja ocupación funcional y el abandono de espacios públicos, generando un ambiente propicio para actos delictivos. Un plan de ‘revitalización’ El Plan Parcial La Mariscal representa hoy una de las iniciativas urbanísticas más importantes para la recuperación y revitalización de uno de los barrios históricos y emblemáticos de Quito. Con el primer debate en el concejo realizado en agosto de 2025, este plan busca retomar la esencia residencial, económica y cultural del sector, que ha sufrido en las últimas décadas un grave abandono, despoblamiento y deterioro estructural y social. Esta reactivación se plantea con una intervención integral que abarque desde la regulación del uso y gestión del suelo hasta la recuperación del espacio público así como la rehabilitación y protección del patrimonio arquitectónico. La Mariscal, declarada Zona Especial Turística, será revitalizada con un enfoque que integre la visión prospectiva y sostenible a largo plazo que exige la actual planificación urbana de Quito. Para esto, el plan prevé establecer regulaciones claras sobre el uso, ocupación y gestión del suelo. Entre las medidas propuestas está la creación de bulevares, crecimiento en altura con edificios que podrían alcanzar hasta 24 pisos, siempre respetando el patrimonio. Se busca asimismo la dotación de espacios públicos recuperados, senderos y circuitos seguros, y la integración de movilidad alternativa para fomentar un desarrollo urbanístico holístico. También te puede interesar: Ecuador y Corea del Sur impulsan una nueva autopista estratégica entre Quito y Guayaquil "La movilidad en Quito es clave para la reactivación económica; hoy un bus o vehículo se mueve entre 7 y 15 km/h en hora pico." "El Plan busca promover el repoblamiento, porque si no tienes capacidad de repoblar, no tienes capacidad de recuperar ni de reactivar económicamente el espacio." Fidel Chamba, abogado en derecho constitucional y prospectiva estratégica, se especializa en planificación urbana y ordenanzas municipales inclusivas. Desde 2023 es Concejal metropolitano de Quito, promoviendo reformas para un espacio público sostenible y ordenado. Un aspecto clave es el papel del sector constructivo, que será incentivado para participar en esta recuperación. Según Chamba, el sector constructivo tiene un papel fundamental en la recuperación, con incentivos como la exención del pago del COD (Concesión Onerosa por Derechos), lo cual debe motivar la inversión y dinamización en el barrio. Además, el plan plantea unidades de actuación urbanística, espacios donde se coordinará la intervención privada con políticas públicas para facilitar construcciones multifuncionales, promoviendo viviendas, bibliotecas, zonas de ocio y deporte. Integración Comunitaria y Diálogo Multisectorial Uno de los principales retos del Plan La Mariscal es la falta de socialización con los sectores que influyen en la reactivación de la zona, de parte de la Secretaría de Hábitat y Ordenamiento Territorial con la comunidad, el sector privado y las universidades. Es vital reconocer las distintas dinámicas y problemáticas para proponer soluciones integrales y realistas.Chamba destaca la importancia del diálogo, incentivando a la conversación con todos los sectores que hacen la ciudad, ”El aparato constructor, de movilidad, la sociedad, la empresa privada y el turismo; todos deben sentarse a conversar para construir el futuro de Quito", resalta. Beneficios Esperados a Largo Plazo El Plan busca que La Mariscal recupere calidad de vida y atractivo para sus residentes y visitantes. Entre los beneficios destacan: Rehabilitación del espacio público y áreas verdes con uso cultural y recreativo para fomentar la cohesión social. Reequilibrio en la mezcla de usos de suelo para diversificar la economía local y reducir zonas monofuncionales. Recuperación del patrimonio arquitectónico con normas claras que permitan nuevas construcciones respetuosas y sostenibles. Mejora en la movilidad urbana, con integración de transporte alternativo y optimización del espacio vial. Fortalecimiento de la seguridad y percepción de seguridad mediante la ocupación y vigilancia natural del espacio. Apoyo al sector turismo manteniendo la vocación histórica y cultural del barrio. Retos y Caminos a Futuro Socialización y diálogo entre los sectores económicos y sociales que influyen en la revitalización del sector, con una necesidad de propuestas activas y dinamizadoras. Inversión pública y privada coordinada para asegurar recursos y compromisos destinados a la rehabilitación y desarrollo integral. La ampliación de una administración zonal de La Mariscal hasta la avenida América, que facilite una gestión focalizada y eficiente, liberando al barrio de las limitaciones. La necesidad de implementar un modelo de urbanismo sostenible y equitativo que combine desarrollo económico, conservación patrimonial y calidad de vida para habitantes y visitantes. Superar la lentitud en la ejecución práctica del plan, actualmente en fase de elaboración de informes y ajustes normativos. Gestionar conflictos entre distintos sectores económicos, manteniendo la convivencia y seguridad. Garantizar las dinámicas sociales urbanas.