Según el estudio, el 67% de estos jóvenes considera que realizar un curso certificado en habilidades verdes mejoraría sus posibilidades de obtener empleo. Sin embargo, también se destacan barreras importantes: 57% manifiesta desconocimiento sobre la oferta formativa disponible; 27% dice no tener tiempo; y 16% reporta falta de recursos para asumir el costo de la capacitación. Además, el análisis apunta que mujeres cuidadoras y personas LGBTIQ+ necesitan apoyos específicos para acceder a estas oportunidades, lo que sugiere que la formación debe adaptarse a contextos diversos para ser verdaderamente inclusiva. También puedes leer: BID advierte una desaceleración de la productividad agrícola y señala oportunidades clave para Ecuador y la región Para responder a estos desafíos, la iniciativa propone un nuevo currículo inclusivo, formación de instructores y la vinculación directa de 150 jóvenes con mentorías y prácticas reales. Esta estrategia tiene como objetivo no solo capacitar, sino también asegurar que los jóvenes puedan aplicar lo aprendido en empleos verdes y sostenibles. Este estudio no sólo pone de manifiesto el interés de la juventud ecuatoriana por formar parte de la economía verde, sino que también traza una hoja de ruta concreta para convertir ese interés en oportunidades reales. Si se implementan las propuestas de formación certificada, mentoría e inclusión, podría generarse un impacto doble: reforzar la fuerza laboral sostenible y ofrecer a los jóvenes herramientas para insertarse laboralmente en un sector en expansión. Conoce el estudio completo en www.plan-international.es/jovenes-y-habilidades-verdes