En una entrevista concedida a Hipertextual, Docter señaló que Pixar mantiene una larga tradición de adopción de nuevas tecnologías y comparó el avance de la inteligencia artificial con otras innovaciones que han transformado la industria de la animación durante las últimas décadas. “El uso de la IA es similar en el sentido de que es una nueva herramienta fantástica. Se puede usar para bien y para mal”, explicó el ejecutivo, quien ha dirigido películas como Monsters, Inc., Up, Soul e Inside Out. Según Docter, el valor de las producciones cinematográficas sigue estando en la capacidad de los creadores para transmitir ideas y emociones a otras personas. El directivo señaló que la inteligencia artificial podría convertirse en una herramienta para potenciar procesos creativos y de producción, pero considera que no debería sustituir la visión artística. A su criterio, delegar completamente la creación de contenidos a sistemas automatizados limitaría la capacidad de descubrir nuevas perspectivas y desarrollar historias originales. También puedes leer: Fox confirma la adquisición de Roku, la popular plataforma de televisión a través de streaming, por USD 22.000 millones Las declaraciones llegan en un momento en el que la industria audiovisual mantiene un amplio debate sobre el impacto de la inteligencia artificial en áreas como la animación, los efectos visuales, el doblaje, la escritura de guiones y la producción de contenidos. Mientras algunos estudios exploran nuevas aplicaciones de esta tecnología, diversos sectores creativos han expresado preocupación por su efecto sobre el empleo y los derechos de autor. El tema también guarda relación con la próxima llegada de Toy Story 5 a los cines. Según Docter, la nueva entrega abordará precisamente la relación entre las personas y la tecnología, mostrando cómo los dispositivos digitales pueden influir en la imaginación y en la forma en que los niños interactúan con su entorno. De esta manera, Pixar parece adoptar una postura intermedia frente a la inteligencia artificial: aprovechar su potencial como herramienta tecnológica, sin perder de vista el papel central de la creatividad humana en la construcción de historias y personajes. Fuente: Hipertextual.