Durante el periodo, los envíos de pitahaya se concentraron principalmente hacia Estados Unidos, Europa y algunos países de Asia, consolidando su demanda gracias a la calidad y sabor característicos de la fruta ecuatoriana. El crecimiento en exportaciones refleja tanto la ampliación de áreas de cultivo como la mejora en la logística y comercialización del producto. El auge de la pitahaya es parte de un impulso más amplio por frutas tropicales no tradicionales, que también incluyen productos como mango, maracuyá y camu camu. Este sector no solo genera divisas para el país, sino que también impulsa el desarrollo de las comunidades productoras en distintas provincias ecuatorianas. También puedes leer: EE.UU. propone eliminar aranceles al banano ecuatoriano y otros productos agrícolas Entre otras frutas destacadas, la granadilla y el tomate de árbol alcanzaron valores de exportación de USD 7 millones. En el caso de la granadilla, ese monto representó un crecimiento de 67%, y para el tomate de árbol, de 43%. Por su parte, la maracuyá creció un 20%, llegando a un monto de USD 6,9 millones. Sus principales destinos fueron la Unión Europea, Estados Unidos y Colombia. Con este desempeño, Ecuador reafirma su posición como un actor relevante en la exportación de frutas tropicales, y la pitahaya se perfila como uno de los productos más prometedores para continuar creciendo en los próximos años. Fuente: Primicias, Banco Central del Ecuador (BCE).