Lo que comenzó como un grupo de amigos universitarios apasionados por el diseño participativo, Pinxcel ha evolucionado hasta convertirse en un referente en la traducción de grandes ideas para soluciones visuales de alta gama en temas urbanísticos y arquitectónicos. Así, Rafael Suárez, Sergio Calderón , arquitectos y directores de proyectos y Mayte Aragundi, abrieron las puertas a Ekos Construcción para transportarnos a un mundo donde la visualización, el urbanismo, la arquitectura se transforman en piezas de arte funcional y comunicativo. Cuando el “pincel” y el “pixel” se fusionan para contar historias. “Siempre que creas una marca, te dicen que no pongas nombres difíciles de pronunciar”, cuenta entre risas Rafael, quien se refiere al nombre de la firma como “un error”.Y sí, pronunciar Pinxcel puede ser un tanto complicado pero también es muy ingenioso, pues el nombre de este estudio nace de la fusión de “pincel y pixel” dos palabras que no pueden definir de mejor manera el trabajo que el estudio realiza. Pinxcel nació en el año 2012, cuando un grupo de amigos decidió fusionar su amor por la visualización, el diseño participativo y sobre todo, el storytelling. Su primer proyecto, “300 Tubos con Tubos” -que constaba en colocar plantas a las afueras de un estación de bus- marcó el inicio de una travesía que combinaba la creatividad con la funcionalidad, llevando la esencia del diseño participativo a un nuevo nivel. Proyectos destacados: Mapas Culturales de Barrios: En colaboración con el colectivo urbano “La Chaki Urbana”, Pinxcel creó mapas culturales para barrios como La Mariscal, La Gasca y Santa Clara. Estos mapas no solo sirven como guías informativas, sino que también buscan conectar emocionalmente a las comunidades con sus entornos como ciclovías, lugares seguros para caminar o espacios culturales, por ejemplo. Mayte cuenta que estos mapas son “guías de percepciones y sensaciones de los barrios en los que se están trabajando, no es tanto técnico, es más emocional”. Torre del Centro de Fauna Nativa Napo: Esta obra de Caá Porá Arquitectura, Pinxcel y la Comunidad Kichwa, demuestra que se puede vivir en la modernidad sin perder las tradiciones ancestrales.Esta torre, de más de 1.200 metros cuadrados, tiene una estructura mixta de madera local y tuberías de perforación petrolífera recicladas. Para superar los retos de la construcción, incluido el transporte fluvial de materiales, se propusieron nuevas formas de construcción basadas en el sincretismo cultural. Proyecto de Cuatro Arquitectos Modernos: En colaboración con un proyecto de investigación histórica, Pinxcel se embarcó en la visualización de los proyectos no construidos de cuatro arquitectos importantes que han influido en Ecuador: Karl Kohn, Oswaldo Muñoz Mariño, Milton Barragán y Ovidio Wappenstein.Esta iniciativa no solo preserva el legado arquitectónico, sino que también busca educar y conectar a las personas con la historia de la arquitectura en el país.