<span style="color: #000000;">En este punto, el color no es un elemento más ni una cuestión meramente decorativa, sino que actúa también sobre la percepción de las cosas que se tienen delante.En especial por el hecho de que afectan directamente a las emociones de quienes los ven y lo hacen, además, en la parte inconsciente.<br /> <br /> "Reaccionamos a diferentes niveles a la hora de asociar los colores, existen pautas sociales y culturales a la vez que relaciones personales con diferentes tonos", explicaba a The Huffington Post la directora Ejecutiva de The Color Association of The United States, Leslie Harrington.<br /> El color es también una de las maneras más sencillas de agregar capas de información a cualquier narrativa audiovisual sin que el cliente se entere.</span><br /> <br /> <span style="font-weight: bold; color: #000000;">¿Cómo cambian las emociones en el acto de compra?</span><br /> <span style="color: #000000;">Los colores no solo tienen un impacto en las emociones sino también en las decisiones de compra. No es lo mismo enfrentarse al rojo, al amarillo o al negro cuando se tiene delante un producto.<br /> Un 85% de los consumidores tiene en cuenta el color a la hora de comprar y un 80% recuerda el color como elemento distintivo de la identidad de una empresa, afirma el portal web Puro Marketing.<br /> <br /> Para los consumidores, el color es la llave para descubrir los principales valores de marca asociados a un producto o servicio.<br /> El poder de los colores no es algo limitado a las cosas físicas o tangibles. También afecta a los consumidores en algo tan en cierto grado etéreo como puede ser una tienda online.<br /> Los diferentes tonos son una manera de agregar capas de información a cualquier imagen sin que el cliente siquiera se entere. ¿Qué efectos se busca generar en los consumidores a través de los logotipos y que tips hay que tener en cuenta?<br /> En general, los colores pueden leerse como se haría en un diccionario y existen ya varias equivalencias que han sido establecidas de forma bastante genérica.<br /> <br /> Así, el significado de los colores en el espacio de compra cubre diferentes espectros: el negro se asocia a lo sofisticado, el azul es un color sin muchos enemigos (a poca gente le disgusta) y que consigue fidelizar (los consumidores están más dispuestos a volver a una tienda con tonos azules, tanto como en un 15%), el borgoña es el color del lujo, el verde es el de lo ecológico y sostenible, el violeta recuerda a la realeza (y es el color favorito de las cremas antiarrugas) y el amarillo aumenta el apetito (es el ideal para las marcas de fast food).<br /> <br /> A ello se suman otros factores, como por ejemplo el hecho de que los colores se asocien directamente a olores. Un estudio reciente firmado por varias universidades europeas, estadounidenses y asiáticas ha demostrado que los olores se asocian a colores y que estas asociaciones no son universales. Es decir, según la cultura en la que se ha criado el consumidor un olor tendrá un color u otro.<br /> Esto hace que elegir un color para un producto o una marca suponga cierto riesgo y entrañe cierta dificultad, obligando a la empresa a tener en cuenta no sólo el significado más general sino también cómo afectará a las emociones (y en que se traducirá el color) en un terreno más local.</span><br /> <br /> <span style="font-weight: bold; color: #000000;">El logotipo</span><br /> <br /> <span style="color: #000000;">Donde hay que tener más cuidado es en cómo se seleccionan los colores corporativos, el logo, que será el embajador de la marca y el elemento que se fijará en el recuerdo del consumidor. Un logo azul inspira confianza, éxito y fiabilidad y uno verde se asocia a la responsabilidad medioambiental y a los sostenible, pero también a lo duradero y a lo masculino.<br /> Cambiando de gama de colores, uno violeta se traduce como algo femenino, glamuroso o con encanto mientras que un logo rosa es juvenil, imaginativo y a la moda. El amarillo es divertido y moderno.<br /> <br /> Fuente:Iprofesional</span><br />