Por _ Mgs. Diane Rodríguez Zambrano, Cofundadora & CEO Cámara LGBT+ de Comercio & Turismo Ecuador El punto real es ¿Cuántas de esas empresas aportan un porcentaje significativo de sus ganancias a la lucha e inclusión por los derechos LGBT+? Si bien sumar a la concientización y prevención es importante, esto ya lo realizan los propios espacios de la sociedad civil desde sus trincheras. De hecho, una de las carencias es justamente la falta de recursos para que estas organizaciones sigan impulsando demandas en favor de la diversidad. Aunque el término originalmente es acuñado por parte de Breast Cancer Action, para visibilizar a las empresas que aseguraban apoyar a las mujeres con cáncer de mama, este se amplió, inicialmente a términos políticos, que concentraba por ejemplo el tema del homonacionalismo en un país del Viejo Continente. Algunos gobiernos también han sido acusados con este término, al tratar de ocultar las verdaderas intenciones con respecto a un tema en específico, cuya cara pública es la inclusión de la diversidad. En la actualidad, poco en estos casos que le precede es utilizado (sobre todo en países latinos), más bien, ha adquirido mayor impacto en el sector empresarial. Russel, Eric Louis (2019). “Filip Dewinter: Pinkwashing, populismo y nativismo”, lo aborda también como la estrategia de mensajes superfluos, para fines que poco o nada tienen que ver con la inclusión LGBT+. Este término ha sido muy utilizado por activistas en el habla inglesa, sobre todo, para poder identificar ya sea productos o servicios que se muestran amigables con la diversidad, ocultando en realidad las acciones negativas u omisiones, que podría estar haciendo esta empresa o negocio. El término no está expandido ampliamente en el habla española, pero se está empezando a utilizar en países en que las empresas están visibilizándose como incluyentes. Por este motivo, es muy importante entender el término pinkwashing en Ecuador y cómo evitar que, en algún momento, activistas puedan acusar a las empresas con el lavado rosa. Si bien la captación del mercado rosa o LGBT+ se está convirtiendo en una oportunidad de engagement y con ello, ingresos millonarios de una empresa o corporación (a mediano y largo plazo), un porcentaje mínimo de estos recursos deben ser destinados a acciones que favorezcan directamente la inclusión de derechos LGBT+, en un contexto determinado. Finalmente, para evitar caer o ser tildado como pinkwashing, le recomendamos que sea transparente con sus donaciones o afiliaciones filantrópicas para el sector LGBT+, indicar claramente a sus consumidores a qué organización se está contribuyendo y cuánto; solicite rendición de cuentas a las organizaciones que está donando estos recursos; y, busque formas de apoyar esta causa no solo el 28 de junio de cada año. Con estas recomendaciones puede, no solo captar el mercado LGBT+ sino también, aportar a la causa claramente de este sector.