Corporación Phytopharma celebra, en 2025, un cuarto de siglo profesionalizando la medicina natural con respaldo científico. Su CEO, Tania Pazmiño, conversó con Revista Ekos sobre los pilares estratégicos que definen el presente y futuro de esta empresa, que aspira a consolidarse como un referente regional. “Este 2025 no es cualquier año”, afirma Tania. “Celebramos 25 años de trayectoria que nos han consolidado como una empresa ecuatoriana que ha transformado la medicina natural en el país con base científica”. Con esa visión, Phytopharma traza una hoja de ruta para mantenerse como líder local y posicionarse regionalmente, apalancada en un modelo de investigación fito farmacéutica certificada. De lo natural a lo científico El paradigma de la medicina natural ha evolucionado, y Phytopharma ha sido parte de ese cambio. “Llevamos más de dos décadas profesionalizándola con una premisa clara: no todo lo natural es igual, y nuestros productos cumplen estándares farmacéuticos”. Por ello, invierten en estandarización, trazabilidad y validación clínica. “Hemos entendido que no basta con tener buenos componentes: hay que demostrar eficacia, seguridad y calidad”, explica. Su modelo integra protocolos, control lote a lote y procesos avalados por la ARCSA. Esta rigurosidad ha ganado la confianza de médicos, pacientes y socios regionales. También te puede interesar: En un momento de tarifas, ¿puede el mundo encontrar equilibrio y confianza para prosperar? Innovación desde la raíz En 2025, Phytopharma acelera su innovación con nuevas formulaciones que responden a necesidades reales de salud. “También estamos optimizando nuestras líneas actuales, no solo en composición, sino en presentación y tecnología farmacéutica”, afirma su CEO. Entre los avances destacan cápsulas con mejor absorción, extractos estandarizados y una mayor estabilidad y biodisponibilidad. Todo este desarrollo se impulsa desde Ecuador, con talento técnico local que lidera soluciones de vanguardia. Sostenibilidad y equidad: La sostenibilidad, para Phytopharma, no se mide por sellos, sino por decisiones operativas. Evalúan indicadores ambientales como agua, energía y huella de carbono. En lo social, apoyan la matriz productiva nacional, promueven empleabilidad y liderazgo femenino, y desarrollan programas de salud preventiva. En Naturalderm, por ejemplo, han formado a más de 1.500 mujeres en cosmetología técnica. A través de Maquipro, ofrecen maquila certificada, asesoría técnica y formulación a emprendedores de productos naturales. “Facilitamos su entrada al mercado con menor riesgo, mayor eficiencia y respaldo profesional”, añade. En gobernanza, la empresa opera con ISO 9001, ISO 45001, BPM y estándares de la ARCSA. Su transformación digital refuerza la transparencia y eficiencia interna. “La sostenibilidad no es una tendencia, es una estructura que conecta impacto positivo con rentabilidad”, resume la alta ejecutiva. Regulación con enfoque técnico Uno de los principales retos del sector, según la ejecutiva, es la confusión entre medicamentos naturales y suplementos. “Nuestros productos no son suplementos: están debidamente registrados ante la ARCSA como medicamentos naturales”, recalca. Esto implica estudios de estabilidad, validaciones de eficacia y cumplimiento de BPM. El marco regulatorio existe, pero falta mayor comprensión técnica y pública sobre su valor. Por eso, Phytopharma participa en mesas técnicas con la ARCSA, aporta desde su experiencia y promueve formación especializada para elevar el nivel del sector. “Ecuador tiene todas las condiciones para liderar la fitoterapia en América Latina”. Resiliencia con visión “La resiliencia empresarial no se improvisa, se construye con visión y decisiones estructurales”. Phytopharma ha diversificado su portafolio y se anticipa con nuevas presentaciones. Además, lanzará nuevas fitomoléculas -moléculas activas derivadas de plantas- con alto estándar de calidad. Financieramente, aplican una política de eficiencia y control estructural para mantener márgenes saludables y adaptarse a contextos complejos. “Fortalecimos nuestra red de proveedores y aliados, apostando por relaciones sostenibles que nos aporten flexibilidad frente a disrupciones externas”. La expansión internacional hacia Centroamérica y mercados andinos sigue en curso. “Cada decisión responde a una visión clara: evolucionar con el entorno, manteniendo una propuesta de valor robusta y orientada al futuro”. Su estrategia se estructura sobre tres ejes: Ciencia aplicada, sostenibilidad integral y excelencia operativa con enfoque en rentabilidad. Bajo esa guía, define cuatro prioridades: Ciencia e innovación constante, desarrollando nuevas moléculas naturales con valor terapéutico validado, superando el enfoque tradicional de extractos fitoterapéuticos. Excelencia operativa, apoyada por la implementación de sistemas de gestión digital y certificaciones como BPM, Sello Verde, BPA, ISO 9001 y 45001. Talento como motor, invirtiendo en formación técnica, universitaria y de maestría de sus colaboradores. “Solo crecemos si nuestra gente crece”. Expansión internacional, con una oferta técnica que demuestre que lo hecho en Ecuador puede competir con los más altos estándares globales.