Ese momento empieza a tomar forma tras la cumbre sobre el cambio climático en Glasgow (COP26), realizada en noviembre, en el que los gobiernos y empresas se han comprometido avanzar hacia un mundo con cero emisiones de gases de efecto invernadero. Para lo cual se han fijado llegar a ese objetivo en 2050, y previo a ello establecieron una reducción de las emisiones globales de CO2 en 45% para el año 2030. Según Francisco Monaldi, director del Programa Latinoamericano de Energía del Instituto Baker de la Universidad Rice (Texas, EE.UU.), este proceso implica varios riesgos para los países productores de petróleo, uno de ellos la velocidad con la que se va a ejecutar la transición energética global. Este escenario plantea complicaciones para que estos países puedan obtener financiamiento para proyectos petroleros que requieran de grandes inversiones iniciales y con una capacidad de producción petrolera por 20 o 30 años. Leer También: La producción petrolera cayó 61% por avance de la erosión en el río Coca En la región, una eventual caída de la demanda de este recurso afectaría en mayor medida a Venezuela, Ecuador y Colombia, según Monaldi. Previo al declive registrado en los últimos años por la empresa estatal PDVSA y de las posteriores sanciones impuestas por Estados Unidos, el 95% de las divisas que ingresaban a Venezuela provenían del petróleo. En 2019, las ventas de crudo venezolano representaron el 83% de las exportaciones de ese país. Para ese mismo año, Ecuador registró exportaciones petroleras por USD 7.850 millones, que representó el 34% del valor total de sus exportaciones. El experto señala que la transición energética también puede afectar a México, Brasil y Argentina, países que no dependen del petróleo, pero en los que éste tiene un peso significativo en la economía. Sin embargo, de acuerdo a Monaldi, todavía se va consumir bastante petróleo en las próximas décadas. El reto para los países productores de petróleo radica en una gestión más eficiente que permita una reducción de costos de producción; además, es importante reducir su intensidad en carbono y otros gases de efecto invernadero. Fuente: BBC