China lleva años buscando reducir su dependencia del petróleo importado y una de sus apuestas ha sido transformar carbón en productos químicos que sirven como materia prima para distintas industrias. Hoy, esa estrategia está jugando a favor de compañías como Ningxia Baofeng Energy. La empresa reportó ganancias de 9.730 millones de yuanes (USD 1.400 millones) entre enero y junio, frente a los 5.720 millones de yuanes del mismo periodo de 2025. El segundo trimestre fue especialmente positivo, con un beneficio neto de 6.100 millones de yuanes, unos USD 850 millones. La clave está en los costos. El petróleo registró fuertes aumentos durante el trimestre, mientras que el precio del carbón dentro de China avanzó mucho menos. Para los productores que utilizan carbón como materia prima, esta diferencia amplió sus márgenes y convirtió la volatilidad energética en una oportunidad. También te recomendamos: Los pagos instantáneos crecieron 130 veces en América Latina y transforman la competencia bancaria según estudio Baofeng es uno de los principales actores de esta industria y concentra cerca de un tercio de la capacidad china para producir olefinas a partir del carbón. Sus productos terminan utilizándose en sectores como el textil y la construcción. La estrategia también responde a una prioridad del Gobierno chino: disminuir la exposición del país a las importaciones de petróleo y gas, mientras se impulsa la actividad económica en regiones con grandes reservas de carbón. El auge, sin embargo, también muestra la dependencia que todavía existe de este combustible. El carbón representa alrededor del 85% de la producción china de metanol y amoníaco, mientras el sector consumió cerca de 390 millones de toneladas de carbón en 2024. Para Baofeng, el acceso a carbón de bajo costo es una ventaja competitiva. Según analistas de Morgan Stanley, la compañía puede seguir generando efectivo incluso cuando el Brent se encuentra cerca de USD 30 por barril. (I) Fuente: Bloomberg Línea