El comercio regional está liderado por productos como la anchoveta, el camarón y el salmón, que sostienen gran parte del volumen exportador. En 2024, los principales países exportadores fueron Ecuador con USD 9,2 mil millones, Chile con USD 8,5 mil millones y Perú con USD 3,6 mil millones, seguidos por Argentina y México. En términos de producción, la pesca de captura sigue siendo dominante y representa cerca del 75% del total regional, con Perú a la cabeza con 5,7 millones de toneladas, seguido por Chile y México. Este desempeño está estrechamente ligado a ecosistemas altamente productivos como la corriente de Humboldt, clave para la abundancia de recursos marinos en la costa del Pacífico sudamericano. Sin embargo, el crecimiento más dinámico se observa en la acuicultura, que ya aporta cerca del 25% de la producción total y crece a un ritmo del 7,2% anual, por encima del promedio global. Chile, Ecuador y Brasil concentran casi el 80% de la producción acuícola regional, con un fuerte peso de especies de alto valor como el salmón y el camarón. También puedes ir: Paccari y Krispy Kreme unen el cacao ecuatoriano con una experiencia global Más allá del comercio, el impacto más relevante del sector está en el empleo. A nivel mundial, más de 65 millones de personas trabajan en pesca y acuicultura, mientras que en América Latina y el Caribe el sector sostiene más de tres millones de empleos directos. De estos, la pesca de captura representa alrededor del 73% del empleo primario regional. La FAO destaca especialmente el papel de la pesca artesanal, que no solo sostiene economías locales, sino que también es clave para la seguridad alimentaria y la identidad cultural de comunidades costeras e insulares. En muchos territorios, esta actividad sigue siendo una de las principales fuentes de ingresos y estabilidad social. En conjunto, el sector pesquero y acuícola no solo posiciona a la región como un actor global en exportaciones, sino también como un pilar fundamental de empleo y desarrollo en zonas donde las alternativas económicas son limitadas. Fuente: Bloomberg Línea | FAO