Las ventas en supermercados presentan un comportamiento cíclico, es decir, tiende a registrar un mayor monto por ventas en el mes de diciembre, mes en el que se llevan a cabo festividades como Navidad y Fin de año. Sin embargo, este crecimiento en el nivel de ventas en 2021 se revierte en 2022. Tal es el caso que, entre enero y octubre de 2022 se registraron ventas por un monto de USD 4.094 millones, lo que significa una reducción del 5% en relación con las ventas totales de los mismos meses de 2021. La caída en 2022 del nivel de ventas en supermercados puede explicarse por el incremento del nivel de precios de los alimentos y bebidas no alcohólicas durante este mismo año, al ser los principales productos que se ofertan en este tipo de establecimientos. Es así que, en 2021 el IPC de alimentos y bebidas no alcohólicas mantuvo un crecimiento mensual promedio del -1%, mientras que, entre enero y noviembre de 2022 esta misma tasa mantuvo un promedio del 5%. Ante tal incremento del precio de los alimentos, posiblemente los compradores se vean incentivados a restringir su consumo o a modificar su comportamiento al momento de realizar el pago de sus compras. Así, en 2022 se puede observar una mayor preferencia hacia el pago con tarjetas de crédito en supermercados, de hecho, el monto total facturado en octubre 2022 supera en USD 8 millones al valor del año anterior, lo que implica un crecimiento del 11%. Además, este cambio en el comportamiento de las personas también se refleja en la composición del tipo de crédito al que prefieren acceder, pues, en octubre de 2021 el pago corriente representaba el 55% del monto total facturado en supermercados, superando en 10 puntos porcentuales (p.p.) al pago diferido, mientras que, en octubre de 2022 aumenta la participación del pago diferido, el cual es del 50.6%, es decir, 1.2 p.p. mayor que el pago de tipo corriente. En cuanto a la evolución de crédito diferido y corriente, se evidencia en 2022 que es menor la brecha entre los dos tipos de crédito. Sin embargo, el crédito diferido crece a un ritmo mayor que el crédito corriente, prueba de ello es que entre enero y octubre de 2022 el crédito diferido creció en 2% respecto a los mismos meses de 2021, en tanto que, el crédito corriente cayó en 9% en este mismo periodo de tiempo. Finalmente, de acuerdo con el aumento de precios, la caída del nivel de ventas y el aumento del pago diferido con respecto al corriente, se concluye que posiblemente las personas han perdido poder adquisitivo en 2022 con respecto al año anterior, así, compran menos y lo que compran prefieren diferirlo. También te puede interesar: Kantar publica los resultados de ‘Consumer Insights Q3 2022: Claves para un crecimiento en 2023' Metodología: Para el desarrollo del análisis se extrajo información oficial de ventas del Servicio de Rentas Internas (SRI), específicamente de la actividad: Venta al por menor en Supermercados. Además, se incluyó información de los montos facturados con tarjeta de crédito en supermercados de publicaciones de la Superintendencia de Bancos (SB). Adicional a ello, se presentó el Índice de Precios al Consumidor, elaborado por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC). Por: Oikonomics Consultora Económica