La industria se esforzó en mantener sus niveles de producción y exportación, cumpliendo con estrictos protocolos de bioseguridad para garantizar la calidad e inocuidad del producto, tal como lo exigen los mercados internacionales, e intensificó sus controles cuando se registró la emergencia por Covid19, practicando pruebas PCR cada 14 días a su personal y ejecutando Procedimientos Operativos Estandarizados de Sanitización (POES) que garantizan la desinfección de áreas y superficies e incluso en el interior de los contenedores. En el 2020 se logró un crecimiento en las exportaciones del 7% con respecto al 2019, mientras que en la última década, el promedio de crecimiento es del 16%”. “Durante el año 2020, el sector bananero ecuatoriano demostró su capacidad de resiliencia, alcanzando un volumen histórico de 380 millones de cajas, que significó un crecimiento de aproximadamente 5,6% con relación al 2019, pese al contexto desatado por la crisis sanitaria. El volumen exportado generó para El país un ingreso de USD 3.600 millones, producto del trabajo de 8 mil productores y resultado de las inversiones en 190 mil hectáreas en producción de banano en el Ecuador. Esto se debió a una combinación de factores, como el incremento constante de la productividad desde el 2017, el aumento de la demanda por parte de los mercados tradicionales como la Unión Europea y la decisión de los productores nacionales y exportadoras de invertir en la implementación de sistemas de bioseguridad para asegurar el flujo continuo de fruta; estos factores hicieron que , durante el primer semestre del 2020, el incremento acumulado en ingreso de divisas, sea superior al 2019 en un 17 % ”. “La emergencia sanitaria suscitada por la pandemia de Covid-19 indudablemente generó impacto en la economía y finanzas del sector constructor, la situación provocó que la construcción sufriera cambios en sus actividades y tuviese que cumplir con un plan piloto de reactivación, el mismo que estaba relacionado con el cumplimiento de: medidas de higiene, limpieza y distanciamiento; desinfección de los equipos de protección personal; traslado de trabajadores; medidas para el ingreso a instalaciones de obra y uso de herramientas de trabajo en obra; hospedaje de personal en obra y disposición de residuos biológicos (EPPs contaminados), su reactivación tuvo un escenario complejo. Las empresas de los diferentes sectores productivos del país aseguraron no poder cubrir costos y gastos con sus ingresos a pesar de que era necesario pagar arriendo por maquinaria, infraestructura física y salarios, los gastos al momento resultaban ser poco sustentables; entre el 16 de marzo y finales de junio del 2020, alrededor de 270 mil personas fueron separadas de sus puestos de trabajo”. "En un año en que la crisis económica fue la más severa de su historia, por el Covid-19,, la banca fue un puntal de estabilidad y confianza para millones de ecuatorianos gracias al criterio técnico y responsable en la toma decisiones; esto es lo que ha permitido a la banca privada mantenerse sólida y con buenos niveles de liquidez en momentos delicados. La prudencia de los bancos, mantenida en épocas de mayor crecimiento permitió realizar un proceso masivo de diferimientos de pagos y alivios financieros en 2020. Fueron alrededor de USD 10.000 millones, que hasta octubre de 2020, representaron el 34% de la cartera total para 2,3 millones de clientes, cifra que hubiese sido imposible de lograr sin una banca líquida, bien provisionada y capitalizada, que contó además con el apoyo de casi 4 millones de clientes que pagaron, con mucho esfuerzo, sus deudas a tiempo. Los años 2020 y 2021 han planteado importantes retos económicos para el país, y en este escenario, la estrategia de la banca ha sido mantenerse como un aliado para los ecuatorianos que se esfuerzan por cumplir sus metas. Desde que comenzó la emergencia sanitaria -marzo 2020 a junio 2021-, la banca privada entregó USD 31.334 millones en nuevos créditos, de los cuales 72% se destinó al sector productivo y 28% al consumo. A julio 2021, el sector bancario se mantiene con buenos indicadores de liquidez y cobertura. La liquidez bancaria se ubicó en 27,7% y el nivel de cobertura bancaria fue de 278,3%; esto significa que la banca privada cuenta con provisiones que son 2,8 veces superiores para cubrir aquella cartera que está en mora. Este indicador creció 0,6 puntos porcentuales con respecto a julio de 2020. Para tranquilidad de todos sus clientes, la banca se mantiene solvente. El indicador de solvencia se ubicó en 14,5% a junio; esto es, 5,5 puntos por encima del requerimiento normativo". ➤ Revice la información completa Ver también: ➤ Ranking 1000 ➤ 2020: El año de la resiliencia y la transformación ➤ Una guía para navegar por nuestro RK Empresarial ➤ "El sector societario crece, sin embargo, el desempeño de las empresas disminuyó" ➤ Entre recesión y recuperación: evolución de los últimos años de la economía ecuatoriana ➤ Reactivación económica: el principal desafío y anhelo del sector productivo ➤ Evolución del RK 1.000 en un año de quiebre ➤ El Top 100 y el Top 500 | RK Empresarial Top 1.000 ➤ Composición de los ingresos de las empresas del RK 1.000 por provincia ➤ Metodología Ekos RK top 1000-2020 ➤ Top 15 Ranking Empresarial