Durante el AI Business Summit 2025, organizado por Grupo Ekos, Rodrigo Durán Rojas, Director Ejecutivo del Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial y Gerente del Centro Nacional de Inteligencia Artificial (CENIA) de Chile, ofreció una charla magistral titulada “Perspectivas de la IA para América Latina y el Caribe”. Frente a un público compuesto por líderes empresariales, académicos y representantes del sector público, Durán abordó con profundidad el avance vertiginoso de la inteligencia artificial (IA), los retos estructurales de la región y el imperativo de actuar con urgencia y visión estratégica. Una revolución cognitiva “Esto no es solo una herramienta tecnológica, es una revolución cultural en cómo entendemos y transmitimos el conocimiento”, sentenció Durán. En su introducción, explicó cómo la IA superó las expectativas incluso de los expertos: en 2020, se creía que las máquinas alcanzarían capacidades cognitivas humanas en 2099. Pero en apenas cuatro años, esa predicción ya quedó obsoleta. Hoy, las máquinas ya superan al ser humano en muchas tareas cognitivas evaluadas. Con ejemplos como AlexNet, Transformers y los modelos generativos de lenguaje como GPT, el experto chileno explicó las tres claves de esta transformación: memoria asociativa, capacidad de atención y razonamiento emergente. “Estas capacidades nos están llevando a una nueva revolución del conocimiento, tan disruptiva como lo fue la invención de la imprenta”, afirmó. El papel de América Latina: talento, brechas y oportunidades Durán presentó los hallazgos del Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial, destacando que América Latina es una región profundamente heterogénea en adopción de IA. Chile, Brasil y Uruguay se posicionan como pioneros, mientras que Ecuador aparece en la cola del grupo de países adoptantes, aunque mostrando avances significativos entre 2023 y 2024. Uno de los datos más reveladores de la conferencia fue que el 48% de las tareas laborales pueden acelerarse con IA, lo que representa una oportunidad económica gigantesca. Solo en Chile, esta aceleración podría traducirse en 12 puntos del PIB, o USD 44.000 millones anuales. Sin embargo, Durán fue enfático en que el reto no es solo técnico ni económico. “El verdadero campo de batalla es el talento. Los datos y el cómputo se compran con dinero, pero el talento humano hay que formarlo, atraerlo y retenerlo”. Riesgos y desafíos: inversión, regulación y escepticismo Pese a los avances, la región enfrenta importantes desafíos. América Latina representa el 9% del PIB mundial, pero solo recibió el 4% de la inversión global en IA en 2023. Además, es una región exportadora neta de talento, lo que profundiza las brechas tecnológicas y frena el desarrollo local. A esto se suma una falta de regulación unificada. Mientras la Unión Europea o África tienen discursos coherentes sobre la IA, Latinoamérica sigue sin una postura común. Durán también alertó sobre el escepticismo social: en redes sociales, la percepción negativa sobre la IA es tres veces mayor que en medios tradicionales, lo que frena su adopción. El llamado a los líderes: invertir en personas La conclusión de Durán fue clara: el éxito de la IA no depende solo de la tecnología, sino de las personas. Citando estudios del Boston Consulting Group, reveló que las empresas que lograron retorno de inversión en IA lo hicieron dedicando el 70% de sus recursos a formación y gestión del cambio, y solo el 30% a tecnología y algoritmos. “No será una máquina la que te quite el trabajo, será una persona que sepa usarla mejor que tú”, advirtió. En ese contexto, instó a los líderes de la región a dejar de mirar la IA como una moda pasajera y comenzar a verla como el motor de una transformación inevitable. “Estamos apenas viendo la superficie de lo que puede hacer la inteligencia artificial. Este es el momento para aprender, experimentar y liderar”, concluyó Durán.