Algunas personas han optado por emplear un nuevo estilo de vida, el cual se denomina dieta basada en el flexitarianismo u vegetarianismo. Implica en consumir una cantidad modesta de carne y lácteos. También se han destinado por el veganismo junto con una base de frutos secos, legumbres, soya, frutas y cereales integrales. En algunas partes del mundo esto significa una disminución de la carne y los productos lácteos, pero en otras significa un pequeño cambio o incluso un aumento. Este patrón es consistente con las dietas mediterráneas tradicionales, pero se puede servir con alimentos y sabores conocidos en casi todas las regiones del mundo. Usando datos sobre la huella ambiental de los grupos de alimentos, se descubrió que esta dieta podría ser consumida por diez mil millones de personas y es sostenible cuando se combina con la reducción del desperdicio de alimentos y mejores prácticas de producción. Cambiar a la población mundial a esta dieta reduce la tasa general de mortalidad prematura en un 20-24%. Una de las acciones que debemos realizar es un cambio en las dietas, lo cual supone que tendremos que combinar la creatividad y el marketing para hacer que las dietas saludables y sostenibles sean una forma inteligente e inspiradora de ingerir. La innovación puede beneficiarse por medio de la utilización de la tecnología para mejorar la producción y las cadenas de abasto para que sean más eficientes y faciliten alimentos de más grande calidad para todos. Fuente: Fundación Innovación Bankinter