Santilli culminará su gestión en diciembre de este año, tras una trayectoria de 35 años dentro de PepsiCo. No obstante, la ejecutiva permanecerá vinculada a la compañía hasta julio del próximo año, con el objetivo de acompañar y asegurar una transición ordenada del liderazgo. Durante su trayectoria profesional en PepsiCo, Paula Santilli ocupó diversos cargos de alta responsabilidad, iniciando su carrera en Argentina y posteriormente en otros países de Latinoamérica. En 2009 fue nombrada presidenta de la división de bebidas de PepsiCo México y, en 2016, asumió como directora de operaciones (COO) de la división de alimentos, liderando las áreas de ventas, mercadotecnia y operaciones. Un año después fue designada CEO de PepsiCo México y, en 2019, CEO de la región de Latinoamérica, consolidando su perfil como una de las ejecutivas clave del grupo en mercados emergentes. También te puede interesar: Carina Narcizo asume la Dirección de Marketing de BIC para México y Ecuador Bajo su liderazgo, la división de alimentos se consolidó como uno de los pilares de crecimiento de PepsiCo fuera de Norteamérica, en un contexto marcado por la diversificación del consumo, la presión inflacionaria en la región y la necesidad de adaptar portafolios a mercados con realidades económicas heterogéneas. A lo largo de más de tres décadas, Santilli fue reconocida internamente por impulsar procesos de transformación organizacional, fortalecer las cadenas de suministro regionales y promover una cultura corporativa enfocada en el desarrollo de talento. Su gestión coincidió con una etapa de expansión sostenida del negocio de alimentos de PepsiCo en América Latina, región considerada clave dentro de la estrategia global del grupo. El relevo en la dirección estará a cargo de Athina Kanioura, actual Chief Strategy and Transformation Officer de PepsiCo, quien asumirá el liderazgo de PepsiCo Latin America Foods a partir de diciembre. La designación forma parte de una serie de ajustes en la estructura directiva de la multinacional, orientados a acelerar el crecimiento y reforzar la ejecución estratégica en mercados prioritarios. Con este movimiento, PepsiCo marca el cierre de un ciclo de liderazgo de largo plazo en la región y abre una nueva etapa en una de sus divisiones más relevantes a nivel internacional.