Según Enith Carrión, experta en temas energéticos y Exviceministra de Electricidad y Energía Renovable, el país cuenta con una infraestructura que supera los 8.000 megavatios de capacidad instalada. No obstante, esta cifra no refleja la potencia efectiva, ya que varias centrales han superado su vida útil o requieren mantenimientos mayores, limitando así su disponibilidad. La riqueza natural de Ecuador le confiere un potencial excepcional para la explotación de energías renovables. Carrión enfatiza que aproximadamente el 80%, de la capacidad energética instalada proviene de centrales hidroeléctricas, con un pequeño porcentaje derivado de fuentes eólicas y solares, y el resto de las centrales térmicas. Esta composición “hidro - térmica” se debe a la necesidad de compensar la variabilidad estacional de los recursos hídricos, cruciales para la generación de energía. En los últimos años el país ha tenido un creciente interés en otras fuentes de energía renovable, complementarias y que brinden firmeza, como la geotermia; eólica y fotovoltaica con almacenamiento y centrales hidroeléctricas con capacidad de regulación estacional. A decir de Carrión, esto se debe a que el comportamiento estacional de los recursos hídricos y disponer casi exclusivamente de centrales hidroeléctricas sin capacidad de regulación (de pasada), sumado a la notoria obsolescencia de centrales termoeléctricas importantes, el no disponer de centrales termoeléctricas de base, entre otros factores, nos vuelve vulnerables energéticamente en los periodos de estiaje y define la necesidad de una matriz diversificada que asegure el suministro energético durante todo el año. Estas diversas fuentes son fundamentales para la transición energética. El aprovechamiento de estos recursos no solo diversificaría la matriz energética mencionado anteriormente, sino que también contribuiría a la sostenibilidad y la soberanía energética También te puede interesar: Transparencia como insignia de la labor sostenible empresarial Eficiencia energética La eficiencia energética se presenta como un eje transversal de la transición energética de los países, que permite optimizar el aprovechamiento de los recursos naturales, a través del uso adecuado de la energía, reduciendo el factor de crecimiento año a año de la demanda a nivel país. Carrión destaca la necesidad de aplicar y monitorear políticas de eficiencia energética en Ecuador, incorporando nuevas tecnologías para usuarios finales en sectores como el industrial y residencial, adaptando el marco legal a las necesidades de la demanda energética.