En ese sentido, uno de los objetivos de la banca ecuatoriana es ser cada vez más competitiva, eficiente y abierta a la competencia internacional, por eso, trabajar sobre la sostenibilidad es indispensable. Un ejemplo podemos mencionar en la firma del Protocolo de Finanzas Sostenibles, realizado en 2016. A medida que los bancos nacionales se han involucrado más en el tema de la sostenibilidad, han comprendido que trabajar sobre finanzas sostenibles no sólo es interesante e importante, sino que también es urgente. Acorde a la Asobanca, urge mitigar el cambio climático, encontrar nuevas alternativas de desarrollo sostenible en lo ambiental, lo social y lo económico. La banca privada ecuatoriana ha tenido importantes avances desde aquella firma y ha emprendido acciones con las que se ha posicionado como referente en estos temas. Para dar forma a la estrategia, se creó el Comité de Finanzas Sostenibles de Ecuador, que surge como respuesta inmediata a una de las primeras necesidades identificadas en esta línea base: la coordinación. Este espacio, liderado por Asobanca, tiene una instancia de coordinación interna con los bancos miembros y otra ampliada para trabajar con los actores de interés de todo el sistema financiero, incluida la banca pública y de desarrollo, los reguladores, la academia y los proveedores de servicios. Otro avance también se evidenció en 2019, cuando el sistema bancario firmó el acuerdo de los Principios de Banca Responsable, impulsado por la Iniciativa Financiera del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP FI). El sistema bancario del Ecuador fue el primero en el mundo en realizar una firma de adhesión a estos principios de manera conjunta. “Fueron 9 bancos en conjunto que al firmar convirtieron a Ecuador en el país con la mayor cantidad de bancos privados adheridos a este acuerdo”, señala la Asobanca. La banca cumple un rol fundamental en el desarrollo sostenible “En Produbanco, la sostenibilidad constituye un compromiso estratégico que hemos asumido con la convicción de que la banca es un multiplicador clave para el desarrollo sostenible y un agente de cambio en impulsar la construcción de una sociedad más responsable y en armonía con el planeta. Nuestro rol ha sido clave en la canalización de liquidez e intermediación responsable de recursos para promover el desarrollo sostenible del sector productivo. A través de nuestro Programa Líneas Verdes, hemos financiado proyectos con impacto ambiental positivo. Hasta 2020, hemos generado cerca de USD 220 millones dentro de este segmento, generando un impacto en reducción de CO2 de 270 mil toneladas por año. También creamos la primera cuenta de ahorros verde, cuyos recursos son destinados a financiar proyectos con impacto ambiental, dentro del Programa Líneas Verdes."