El dinamismo del sector está relacionado al ritmo de crecimiento de potenciales proyectos inmobiliarios, lo que se refleja en la construcción de viviendas, locales comerciales e industriales, edificios administrativos, clínicas, etc. En el último año, el número de permisos de construcción se contrajo en un -12,9%, al pasar de 26.267 permisos de construcción en 2022 a 22.873 en 2023, lo que marcó una mayor caída frente a la de 2022 (-0,8%), de acuerdo con las estadísticas de edificaciones (ESED) del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC). Al igual que la cantidad de permisos de construcción, el número de edificaciones y viviendas se redujeron en un -25,4% y un -13%. Luego de alcanzar un crecimiento del 23,7% en 2022, el área total de construcción disminuyó en el último año (-13,4%), pasando de 9.482.775 de metros cuadrados en 2022 a 8.216.103 en 2023. En 2023, con el 26,5% (6.070 permisos de construcción) del total nacional, Guayas se mantuvo como la provincia con mayor número de permisos de construcción, lo que describe su alto potencial de desarrollo inmobiliario y su importante rol como promotor del crecimiento del sector a nivel nacional. Le siguen Pichincha, Manabí y Loja, con una contribución del 8,7%, 8,2% y 6,8%, respectivamente. Hay que destacar que, precisamente esas cuatro provincias concentran más de la mitad de número de permisos de construcción (50,2%), número de edificaciones (56,3%) y número de viviendas (54,8%) del total nacional. El escenario actual refleja una desaceleración del crecimiento global sin que esto represente necesariamente una potencial recesión, sino que más bien podría estar asociado a una normalización del crecimiento postpandemia. No obstante, persisten riesgos externos e internos que podrían afectar el dinamismo de la economía nacional. También te puede interesar: El papel de la madera certificada en la construcción de edificios sostenibles La desaceleración de la economía de Estados Unidos, la incertidumbre acerca de las próximas decisiones de la FED respecto a las tasas de interés, y, las recientes reformas tributarias y ajustes del gasto público, orientadas a la sostenibilidad fiscal en el país, representan un desafío constante para la economía ecuatoriana. En este contexto, el BCE proyecta una tasa del crecimiento en torno al 1% para 2024; no obstante, el impacto de la crisis energética y de seguridad sobre la actividad económica podrían ajustar esta cifra a la baja al cierre de año. Pese a ello, la entidad estima una recuperación del sector de la construcción, y, alcanzaría un 0,8% en 2024; para lo cual, es clave el papel del sector financiero público y privado, cuyo papel de intermediario permitirá otorgar liquidez a este y otros sectores, impulsando el financiamiento y construcción de viviendas y otros proyectos de inversión inmobiliarios. Por: Juan Carlos Zabala A. y Jonathan Guamán Ch., Ekos Research