Según explicó Raúl Vallecillo, CEO de Panini en Brasil, en entrevista con Bloomberg Línea, la compañía ya trabaja en una estrategia de diversificación enfocada en nuevas propiedades deportivas, entretenimiento y productos coleccionables, con el objetivo de mantener su liderazgo global en el mercado. Actualmente, Panini distribuye productos en más de 150 países y comercializa alrededor de 5.000 millones de stickers al año. Aunque perder la licencia del Mundial representa un reto para la marca, Vallecillo señaló que Panini continuará vinculada al fútbol mediante acuerdos con clubes, ligas y torneos internacionales. La empresa mantiene alianzas con organizaciones como la UEFA Champions League, la Premier League, LaLiga y la Copa América, además de contratos con clubes como Real Madrid, FC Barcelona y Juventus. El ejecutivo destacó que el negocio de los coleccionables ha evolucionado hacia nuevas generaciones de consumidores impulsadas por la nostalgia, las comunidades digitales y el auge del coleccionismo premium. De hecho, el mercado global de trading cards y stickers deportivos supera actualmente los USD 15.000 millones, impulsado principalmente por fútbol, NBA, NFL y Pokémon. También te recomendamos: Los países en los que hacer negocios es más difícil se encuentran mayormente en Latinoamérica en 2026, según TMF Group Panini también apuesta por expandirse en segmentos de entretenimiento y cultura pop. La compañía ya trabaja con licencias de Marvel, DC, manga, anime y videojuegos, mientras desarrolla nuevas experiencias híbridas que combinan formatos físicos y digitales. Según Vallecillo, el desafío es adaptarse a un consumidor que busca interacción constante y productos con valor emocional y de colección. En Brasil, uno de sus mercados más fuertes, Panini registra un crecimiento sostenido impulsado por el fútbol y los álbumes temáticos. Durante el Mundial de Qatar 2022, la compañía vivió uno de sus mayores picos de ventas históricas, con millones de álbumes comercializados en América Latina y una fuerte demanda de sobres coleccionables. La salida de Panini como socio oficial de la FIFA abre un nuevo capítulo para la industria del coleccionismo deportivo, pero también obliga a la editorial a acelerar su transformación. La marca apuesta ahora por diversificar su portafolio y consolidarse más allá del álbum mundialista que definió gran parte de su identidad durante décadas. Fuente: Bloomberg Línea