1. Plataformas de educación a distancia Los centros educativos fueron de los primeros en ser cerrados cuando empezaron a decretarse confinamientos y ponerse en marcha políticas de distanciamiento social. Así fue que se vieron forzados a realizar clases virtuales y salir del paso a la espera de mejorar sus sistemas digitales. Y aunque en varios países de la región los confinamientos se han levantado, la existencia de nuevos brotes han puesto en duda el regreso a las clases presenciales. A nivel global, el cierre de escuelas a partir de mayo afectó al 70% de la población estudiantil del mundo, equivalente a más de 1.700 millones de estudiantes, según el BID. 2. Servicios digitales para el comercio electrónico Aunque aún no hay estimaciones regionales, existen datos específicos por países que muestran el aumento de las ventas en línea, especialmente en alimentos y productos de limpieza. En Chile, crecieron 119% y en Brasil 180% solo en el mes de marzo, según datos del BID. En esta área, el organismo ha detectado el crecimiento de negocios que ofrecen soluciones digitales para integrar plataformas de pago y facturación, carritos de venta y catálogos, o herramientas que utilizan inteligencia artificial para gestión de pedidos, marketing y control de inventarios. 3. Servicios digitales para el sector agrícola En América Latina, hay por lo menos 450 empresas que venden servicios digitales al mundo agrícola. Son compañías que se mueven en un sector conocido como agrotech y que están constantemente desarrollando soluciones para mejorar la producción y distribución de alimentos. Trabajan con herramientas de análisis de datos provenientes del campo y utilizan tecnologías basadas en inteligencia artificial, Internet de las Cosas o blockchain para aumentar la productividad de los negocios y monitorear cuestiones prácticas como el clima y las cosechas. 4. Entretenimiento: animación, desarrollo de videojuegos y deportes electrónicos Así como Netflix se ha transformado en uno de los grandes ganadores durante la pandemia, los servicios digitales asociados a la producción de series, películas y videos para distintas plataformas han aumentado. En el área cinematográfica, se espera que las interrupciones en la filmación en vivo debido a la pandemia generarán un auge en el contenido animado. Latinoamérica tiene decenas de estudios de animación de gran tamaño que venden productos en los mercados internacionales y cientos de estudios más pequeños que podrían beneficiarse de la crisis. 5. Tecnologías financieras Como los pagos electrónicos son cada vez más comunes, hay una demanda por servicios que ayuden a mejorar las transacciones a través de celulares y simplificar la experiencia de los clientes cuando hacen sus operaciones online. Aunque en esta área el mercado está dominado por grandes jugadores, han surgido una serie de startups que están tratando de ganar un espacio en esta industria.