La relación entre Panamá y Ecuador atraviesa un momento de renovación diplomática y empresarial. Para Alfredo Montaner Franceschi, Embajador de la República de Panamá en Ecuador, ambos países han logrado superar diferencias y abrir una nueva etapa de cooperación. “Estas naciones han consolidado una alianza estratégica basada en la confianza y la complementariedad”, afirma. El diplomático destaca que el acercamiento entre los presidentes José Raúl Mulino y Daniel Noboa permitió destrabar temas fiscales pendientes desde 2008. La firma del acuerdo de intercambio de información tributaria marcó, según Montaner, “un giro muy positivo” que despertó entusiasmo en el empresariado de ambos países y abrió nuevas oportunidades de inversión. Desde su mirada, la relación bilateral no puede analizarse únicamente desde el comercio. Panamá y Ecuador comparten intereses logísticos, valores democráticos y desafíos regionales como la seguridad. “Ecuador es un socio fundamental para Panamá en el sur del continente, y Panamá es para Ecuador el socio natural hacia los mercados globales”, sostiene. Panamá como plataforma regional Uno de los hitos recientes fue el Primer Encuentro Empresarial Panamá–Ecuador, celebrado en enero en el marco del Foro Económico Internacional de América Latina y el Caribe. Allí participaron cerca de 400 empresarios ecuatorianos de sectores como servicios, alimentos, agroindustria, industria, farmacéutica, finanzas y automotriz, interesados en explorar nuevas oportunidades. Para Montaner, la oportunidad está en integrar fortalezas. Ecuador cuenta con una oferta agroindustrial de alta calidad y un empresariado con vocación de expansión; Panamá, en cambio, ofrece una plataforma logística, financiera y de conectividad con alcance regional. “La oportunidad dorada reside en crear una alianza ganadora para ambos países”, señala. El embajador insiste en que los empresarios ecuatorianos deben mirar a Panamá más allá de su mercado interno. “Dejen de ver a Panamá como un mercado de 4 millones de consumidores; véanlo como una plataforma para llegar a más de 100 millones de consumidores en Centroamérica y el Caribe”, afirma. Esa visión, dice, puede reducir tiempos y costos de expansión. Sostenibilidad como ventaja competitiva La sostenibilidad también ocupa un lugar central en su visión regional. Montaner recuerda que Panamá es uno de los pocos países carbono negativo del mundo y que ha protegido el 54% de sus mares. Ecuador, por su parte, posee una de las mayores biodiversidades por kilómetro cuadrado. “La competitividad ya no se mide solo por precio, sino por el impacto positivo en comunidades y entorno”, advierte. También te puede interesar: McKinsey Forum Ecuador: un encuentro para reflexionar sobre el crecimiento, la productividad y el futuro del país En ese contexto, el embajador valora la Kumbre de Sostenibilidad de Grupo Ekos como una plataforma capaz de unir empresas, academia, gobierno, multilaterales y sociedad civil. “Estos espacios son vitales porque permiten pasar del discurso a la ejecución”, afirma. Incluso planteó a Ricardo Dueñas, CEO de Grupo Ekos, la posibilidad de llevar la Kumbre a Panamá. Diplomacia económica para crecer Su mensaje final al empresariado ecuatoriano es directo: asumir la sostenibilidad como una oportunidad de mercado y avanzar hacia una integración regional más audaz. “Creo en la diplomacia económica”, concluye. Para Montaner, Panamá está lista para ser un aliado estratégico de Ecuador en la expansión de negocios, inversiones y propósitos comunes hacia el mundo. "Panamá y Ecuador han consolidado una alianza estratégica basada en la confianza y la complementariedad".