Mientras que en la mayoría de países de la región un gran porcentaje de la población vive bajo esta situación, en otros se encuentra prácticamente erradicada o está representada por cifras bajas. No obstante, es importante relativizar lo que se entiende como pobreza. De acuerdo a la ONU es “la privación continua o crónica de los recursos, la capacidad, las opciones, la seguridad y el poder necesarios para disfrutar de un nivel de vida adecuado y de otros derechos civiles, culturales, económicos, políticos y sociales”. Cuando se menciona este fenómeno, implícitamente se limita a la pobreza extrema. Sin embargo, el Banco Mundial considera que también existen otros niveles de pobreza menos graves que sobrevivir con menos de USD 1,90 al día (pobreza extrema), que supone vivir con menos de USD 3,20 dólares al día (pobreza media) y otra más leve que abarca menos de los 5,50 dólares (pobreza leve). A nivel geográfico, los datos permiten establecer ciertos patrones en determinadas zonas que se relacionan con causas específicas. Por ejemplo, la dualidad en Centroamérica. Al norte de esta parte central del continente, países como Honduras, Guatemala, Nicaragua y El Salvador se caracterizan por unos niveles muy elevados de pobreza. Tanto la población hondureña como la nicaragüense viven en condiciones de pobreza extrema, media y leve, bordeando los 50 puntos porcentuales. Estas naciones cuentan con modelos económicos poco industrializados, además de índices de corrupción y violencia elevados, lo que dificulta el desarrollo de políticas para reducir este fenómeno. Por el contrario, Costa Rica y Panamá mantienen unas cifras contenidas. Ambos estados han encontrado vías de desarrollo estables y han desarrollado economías enfocadas a la producción, lo que les ha dotado de mayores recursos para hacer frente a este problema social. También entre las grandes potencias latinoamericanas existen disparidades. Países como México mantienen elevados niveles de pobreza, al igual que Venezuela, debido a la grave crisis que vive este país; mientras que Colombia y Brasil se encuentran en niveles medios a escala regional. Los que han conseguido reducir la pobreza son los países del Cono Sur -Argentina, Chile y Uruguay-, que son a su vez los que mayor dinamismo económico históricamente han mostrado en latinoamérica. En Ecuador, la evolución de la pobreza muestra resultados alentadores en el transcurso de los últimos años. Entre 2008 y 2018, aproximadamente 1,5 millones de personas salieron de la pobreza. Pasó de 36,5% a 23,20%, lo que le posiciona en el puesto 10 del ranking entre 18 países. Sin embargo, existe una alerta de que este indicador ha empezado a subir nuevamente. Por: María José Vilac y Víctor Zabala