Los países más pobres o en vías de desarrollo han aumentado la deuda en la última década a un ritmo más acelerado que otras economías del mundo. La deuda externa se duplicó hasta alcanzar los USD 9 billones entre las economías en desarrollo, pero los miembros de la Asociación Internacional de Fomento (AIF), el brazo del BM destinado a ayudar a los países más pobres, vieron cómo su deuda casi se triplicó hasta alcanzar el billón de dólares. El servicio de la deuda externa de los países elegibles para la AIF alcanzó 46. USD 200 millones a finales del año pasado, alrededor de 10,3% de sus exportaciones de bienes y servicios. En 2010, la cifra se situaba en 3,2%, según el informe. Se estima que los pagos de la deuda pública de los países más pobres del mundo aumenten 35% este año respecto a 2021, hasta USD 62.000 millones, mientras los pagos de los próximos dos años seguirán elevados, en parte debido al aumento de las tasas de interés y al debilitamiento de las divisas. En un comunicado, David Malpass, presidente del Banco Mundial indicó que “la crisis de la deuda a la que se enfrentan los países en desarrollo se ha intensificado”.