El emprendimiento por oportunidad nace de la identificación de una necesidad, que puede ser resuelta en el mercado. Es el resultado de plasmar una idea en un negocio y hacerla crecer en un ecosistema empresarial apto para el desarrollo de nuevos proyectos. El emprendimiento por necesidad, propio de las economías con altos niveles de desempleo, es la alternativa de una parte de la población de generar ingresos y autoemplearse ante las dificultades de conseguir un trabajo formal. El éxito de los emprendimientos depende de su capacidad de entender el cambio de las necesidades de la población, la innovación y la creatividad de sus ideas, la diferenciación. Sin embargo, incide también el ecosistema existente para que una nueva idea se incube. Todo emprendimiento genera aspectos positivos para un país, pero los que verdaderamente crean un impacto en el tiempo son los que logran subsistir y crecer. En ese sentido, los emprendimientos por oportunidad son más estructurados y sólidos que los de subsistencia. Por lo tanto, su aporte a la economía es mayor y creciente en el tiempo. Pero no todo depende de la idea y de la innovación. Existen países donde es más fácil emprender y eso depende del ecosistema emprendedor. US News & World Report presenta un ranking que pondera 10 aspectos de 80 países a través de una encuesta realizada a más de 20.000 personas en cuatro regiones del mundo. Entre los 10 criterios que se evalúan están: facilidad de acceso a capitales, infraestructura desarrollada, transparencia de prácticas comerciales, educación de la población, fuerza laboral calificada, emprendimiento, conexión con el resto del mundo, innovación, experiencia tecnológica y un marco jurídico estable. El primer lugar en el mundo lo tiene Japón con un puntaje de 10/10 a 2018, igualando al líder en años anteriores Alemania (10). Los siguientes tres países que encabezan la lista son: Estados Unidos (9,7), Suiza (8,9) y Reino Unido (8,9). Brasil aparece en el puesto número 39 con un puntaje de 1,3/10 puntos y lidera a los países de América Latina y el Caribe. El subindicador que lo califica mejor es la conexión con el resto del mundo, con un score de 6/10. En los demás países de la región, las puntuaciones no superan el 1/10, lo que revela una percepción deficiente en aspectos como: transparencia de las prácticas comerciales, innovación, tecnología y marcos jurídicos estables. El caso de Ecuador llama la atención debido a su puntaje por debajo de 1/10 (0,2), ubicándose en el puesto 66 de 80 naciones dentro del ranking. En ningún criterio la puntuación alcanza al menos 1/10. Por: Paúl Reinoso y Víctor Zabala