Carla Barbotó, presidente de la empresa, quien lidera junto a su esposo y fundador de Pacari, Santiago Peralta, la alineación del negocio a los principios de sostenibilidad, reconoce la incidencia del sector de alimentos en la generación de desechos plásticos. Para la ejecutiva, empaquetar es crucial para garantizar la calidad del producto, pero la responsabilidad no concluye cuando este llega al consumidor final. “Nuestra responsabilidad con el planeta incentivó la transición progresiva para reemplazar los materiales que recubren nuestros productos para eliminar la generación de plástico, paso obligatorio para una empresa con los valores que representamos”, clarificó Barbotó. Empaquetar de forma amigable con el ambiente es un reto y a la vez una oportunidad para Pacari. Los nuevos empaques biodegradables son elaborados a base de celulosa vegetal que reemplaza al 100% el plástico. Este material natural tiene la propiedad de desintegrarse en 180 días, sin contaminar el ambiente. La producción de plásticos se disparó en los últimos 50 años. Ecuador es parte de la lista de más de 32 países que se han sumado a la decisión de prohibir la utilización y comercialización de plásticos de un solo uso, proyecto impulsado por el Ministerio del Ambiente, como parte de una gran iniciativa global. Hasta que estas regulaciones se formalicen y puedan incidir de forma más amplia en la industria, Pacari de forma voluntaria ha logrado dar un giro con gran agilidad para fomentar transformaciones profundas de alto impacto que no se limitan al proceso industrial, sino que apuntan a una transformación integral. Incentivar una relación equilibrada con el ambiente es consistente al significado de Pacari, término que significa “naturaleza” en quechua. Las barras de chocolate con empaques biodegradables se pueden encontrar en la Casa de Experiencias Pacari ubicada en el sector de la Floresta en Quito, o solicitar a través del delivery a nivel nacional.