La primera vez que al artista Oscar Olivares le propusieron realizar un mural con tapas de botellas en Venezuela, le llevó varios días tomar la decisión. No por falta de tiempo, sino porque era un proyecto que no llamaba “tanto su atención”, así lo reconoce él mismo en entrevista para La Voz de América. También te puede interesar: Más del 70% de la fuerza laboral mundial está en riesgo por el calor extremo Aquella propuesta, iniciativa de la organización ambientalista Okospiri y el Movimiento de Arquitectos del Futuro (MAF), fue hecha por la alcaldía de El Hatillo, un municipio del estado Miranda, y coincidió con un viaje que Olivares realizó a Francia. Así que mientras pensaba qué decisión tomar comenzó a estudiar la técnica del puntillismo, la cual consiste en hacer una obra mediante el uso de diminutos puntos. Fue precisamente esto lo que le permitió aceptar la propuesta: elaborar el primer mural de tapas de botellas del país. Casi cuatro años han transcurrido desde aquel entonces. Esa primera propuesta que le hicieron al artista venezolano en 2019, fue el comienzo de un proyecto que le ha permitido crear murales ecológicos en varios estados del país. Solo en el año 2022, Oscar Olivares inauguró ocho murales hechos de tapas de botellas en Venezuela, pero también llevó su arte a otros países como México y Arabia Saudita. Por medio de su arte, Olivares ha llevado un mensaje de unión y conciencia sobre el medio ambiente a muchos puntos de Venezuela. Pero no solo eso, el artista venezolano comenta que su trabajo ha servido de inspiración para otros artistas nacionales que ahora usan esta técnica en sus obras. La elaboración de murales de tapas de botella le ha permitido a Oscar Olivares dar grandes pasos en su carrera profesional. Por ejemplo, en septiembre de 2022 creó el mural de tapas más grande del mundo en Guatire, estado Miranda. Para esto requirió 300.000 tapas y 33 días de trabajo. La obra mide 330 metros cuadrados y aunque aún no tiene el reconocimiento del Récord Guinness, sí es la más grande debido a que el mural con tapas de botellas certificado por esta organización apenas mide 270 metros cuadrados. Sobre esto, Olivares comenta que no han tramitado la certificación con el Guinnes por un tema de presupuesto y también porque tienen intenciones de continuar expandiendo el mural que elaboró en Guatire para que sea mucho más grande. También te puede interesar: Como el cambio climático está afectando a los deportes en todo el mundo “No hemos tenido la certificación porque hay un altísimo costo económico para lograr tenerla y en la situación que está viviendo Venezuela esa suma de dinero se puede utilizar en muchas otras cosas que en este momento son prioridad. El mural va a seguir estando ahí y está certificación se puede obtener más adelante”, dice. Fuente: Voz de América