La capital financiera del mundo fue el lugar de nacimiento de las Oreo, que fueron creadas por la National Biscuit Company, Nabisco. Esta diseñó el lanzamiento de una nueva gama de galletas de calidad, compuesta por tres modalidades diferentes. Entre ellas, esta particular creación, que, además, fue la única que tuvo éxito. Aunque en realidad, aquellas galletas estaban inspiradas en las que, desde 1908, elaboraba la compañía Sunshine y vendía con el nombre de Hydrox. Solo cambiaba el diseño de las dos galletas de chocolate, y el nombre plasmado en ellas. Con el tiempo, su popularidad sobrepasó a la de su competencia, aunque las Hydrox continuaron en el mercado hasta el año 1996. Las primeras unidades de Oreo se vendían a granel en Nueva Jersey, por un precio de 25 centavos de dólar la libra. La fecha oficial de la primera venta es el seis de marzo de 1912, que, además, es celebrado cada año como el Día Nacional de Oreo en Estados Unidos. Sin embargo, la marca comercial no sería registrada hasta unos días después, el 14 de marzo. ¿Y por qué Oreo? El origen del nombre tampoco está claro, y existen diferentes teorías al respecto. Unos lo asocian a su envoltorio original, que era de color dorado, y a la traducción de la palabra oro al francés: or. Otros lo ligan al término griego oreo, que significa bello. Una interpretación más rebuscada, pero tampoco descartable, es la que dice que el nombre intenta imitar el propio formato de la galletas: las dos oes, extraídas de la palabra chocolate, hacen de tapas del sándwich. Y ‘re’, procedente de cream, como el relleno. En cualquier caso, esta denominación se ha mantenido a lo largo de toda su historia, aunque, en un principio, como Oreo Biscuit, para en 1921 pasar a Oreo sándwich y finalmente, a la denominación actual, Oreo Chocolate sándwich Cookie: el sándwich de galleta de chocolate. Diseño Su diseño tampoco se ha mantenido uniforme en todo este tiempo. Siempre ha conservado las dos galletas de chocolate y la crema, con unas proporciones del 71% para las primeras y de un 29% para la segunda. Pero, las primeras que se pusieron a la venta, apenas tenían decoración. En las dos galletas aparecía la marca, y en sus bordes, unas discretas líneas. Pero esto también fue evolucionando. También te puede interesar: Enchufe.tv: La historia del canal de sketches en español más visto del mundo En 1924, un círculo empezó a rodear el nombre del producto. Así se mantuvo hasta 1952. Entonces, William A. Turnier, empleado de Nabisco, recibió el encargo de rediseñar la estética de la galleta. Y tanto éxito tuvo su idea que, desde ese año, se ha mantenido intacta. Turnier fue el ideólogo del estampado actual, con tréboles y una antena que sobresale del nombre de la galleta, y que no es otra cosa que el logotipo de Nabisco. También hay distintas teorías acerca del origen de este diseño, como la que dice que es similar al de un cuadro que pintó el propio Turnier y que tenía en su domicilio. El apartado estético ha sido, precisamente, uno de los fuertes de esta galleta, y que le ha permitido sobrevivir a modas y distintos estilos durante más de 100 años. Paul Goldberger, uno de los expertos y críticos en arquitectura más reconocidos de EEUU, escribió en el New York Times, con motivo del 75 aniversario, un artículo en el que se refería a su estructura: “Es una galleta que abraza la contradicción. No solo por lo oscuro de su exterior y la luz de su interior, sino por su diseño tan cuidadosamente adornado siendo un producto tan sencillo. Como un edificio que mezcla vidrio liso con gárgolas, esta galleta no hace sino trascender de la brecha que separa la modernidad de la tradición”. Esa sencillez también ha permitido a sus creadores jugar con distintos sabores y formatos a lo largo de su historia, pero ninguno ha llegado a alcanzar el éxito del original. La primera fue una crema con toques de limón, en los años 20, que no prosperó. La que más ha resistido ha sido la versión Double Stuf, con doble cantidad de crema, desde 1975. Sucesivamente, han ido apareciendo las versiones Golden, con la galleta de sabor a vainilla; las bañadas en chocolate con leche y chocolate blanco, los helados, los formatos mini e, incluso, tartas y chocolatinas. Solo Oreo genera a su empresa, Mondelez International, USD 2.500 millones al año. Y la historia continúa. La galleta más famosa del mundo Oreo no solo es la galleta más reconocida y vendida en todo el mundo. A lo largo de su historia, ha desarrollado casi un movimiento paralelo, gracias a unas siempre originales campañas publicitarias y, por supuesto, a unas cualidades que le convierten en una galleta diferente al resto. Por ejemplo, su modo de consumo, como bien se encargó la marca de recordar en una de sus campañas, a modo de libro de instrucciones: primero se destapa; después, se lame la parte que contiene la crema, y por último, se moja en la leche. Según la marca, el 50% de sus consumidores siguen estos pasos. Oreo es un fenómeno global, que se vende en 100 países. Fuente: El País