Un sistema propio, contradictorio a veces, pero brutalmente eficaz. Una jungla capitalista regida por reglas invisibles, donde la propiedad privada es sagrada, el trabajo no se discute y la informalidad es parte esencial del engranaje productivo. Lo que se sabe sobre cómo opera la economía china no suele venir de expertos de escritorio, sino de quienes han vivido y hecho empresa en su interior. Uno de ellos es Adrián Díaz Marro, empresario español que lleva más de 30 años emprendiendo en China. Su experiencia ha sido condensada en el libro ‘21 claves para entender China en el siglo XXI’, un texto imprescindible para quienes buscan comprender cómo se genera riqueza, se negocia y se sobrevive en el país que define el rumbo económico del planeta. Según Díaz Marro, las leyes son pocas, pero claras, y su cumplimiento es estricto cuando se infringen las líneas rojas del Partido. Sin embargo, fuera de eso, el control estatal es mucho más laxo que en países occidentales. También te puede interesar: Ecuador será sede de la cumbre del cacao 2025 La reunión entre Daniel Noboa y Xi Jinping, el 27 de junio de 2025, abrió el escenario para una negociación más profunda entre ambos países. Pero para acceder a $920 millones potenciales de la nueva ola de créditos chinos, Ecuador debe dejar atrás las ideas equivocadas sobre el gigante asiático. China valora los proyectos viables técnica y financieramente, estabilidad política e institucional, capacidad de ejecución rápida y transparente, retornos mensurables, no promesas políticas, además China ya no presta a países, sino a ideas claras, bancarizables y ejecutables. Estrategias para Ecuador: Despolitizar la propuesta: Las iniciativas deben hablar por sí solas. China no busca aliados ideológicos, sino socios económicos estables. La propuesta debe ser técnica, no política. Profesionalizar los estudios y cronogramas: Los proyectos deben incluir cronogramas realistas, mecanismos de retorno, análisis de riesgo y sostenibilidad. China castiga la improvisación con indiferencia. Evitar litigios innecesarios: El acuerdo con PowerChina por Coca Codo Sinclair es un paso en esa dirección: resolver conflictos y construir desde la confianza. Dejar el arbitraje atrás abre puertas. Ofrecer sectores con retorno real: Energía, infraestructura, minería con valor agregado y conectividad digital son áreas donde China puede invertir. Pero solo si el retorno es visible y estable. Aceptar que hay que ejecutar, no pedir favores: China no regalará nada. Pero pagará bien si ve que puede ganar dinero, influencias u otro tipo de beneficios. Ecuador debe mostrarse como un país que cumple, que entrega y que genera valor. Solo así será socio estratégico. Fuente: La Hora