La compañía explica que este giro busca abrir nuevas fuentes de ingresos para sostener el alto costo de operar el servicio, desde servidores y energía hasta capacidad de cómputo para modelos cada vez más exigentes. OpenAI también reconoce que no prevé rentabilidad en el corto plazo, mientras avanza con inversiones multimillonarias en centros de datos y chips para ampliar su infraestructura. Según la empresa, los anuncios aparecerán al final de las respuestas, claramente identificados y separados del contenido. El usuario podrá conocer por qué recibe un anuncio y tendrá la opción de descartarlo. OpenAI asegura que la publicidad no influirá en las respuestas, que no compartirá conversaciones con anunciantes y que limitará anuncios en temas sensibles. Además, aplicará salvaguardas específicas cuando detecte usuarios menores de 18 años. Fidji Simo, directiva de la compañía, subrayó que preservar la confianza es “crucial” para mantener el valor del producto. Fuente: Bloomberg Línea.