En medio del conflicto bélico en Ucrania, el incremento de los precios de la energía y los nuevos obstáculos en la cadena de suministros están presionando la inflación. En este contexto, la agencia evalúa la probabilidad de que las autoridades monetarias de la región endurezcan aún más sus decisiones. La dinámica en el alza en el costo de vida incidirá en el crecimiento económico de América Latina, agregó la agencia. La calificadora estima una expansión media en la región de un 3%, por debajo de la previsión anterior de un 3,5% en 2022 antes de la invasión de Ucrania. “Esperamos que las presiones inflacionarias se moderen en la segunda mitad del año, pero la inflación se mantendrá muy por arriba de los objetivos de los bancos centrales”, manifestó Gersan Zurita, vicepresidente senior de Moody´s. También te puede interesar: Guerra en Ucrania golpea economía mundial como un terremoto, según el FMI En esta línea, Goldman Sachs redujo su pronóstico de un 2,1% a un 1,8% para las siete economías más grandes de la región para este año. Brasil y México, las dos principales economías de Latinoamérica, solo crecerían un 0,6% y un 1,4%, respectivamente. El FMI, por su parte, anticipó que las economías de la región sentirán los altos precios de los productos básicos y un crecimiento más lento. En el radar de los mercados La Reserva Federal (Fed) publica hoy las actas de la reunión de política monetaria del 16 de marzo, en la que anunció la subida de las tasas de interés y que el endurecimiento monetario proseguiría. Las expectativas de los inversores son elevadas, a la espera de la confirmación del nombramiento de Lael Brainard, de la Fed de Minneapolis, por parte del Senado. Brainard dijo que la Fed subirá las tasas de forma constante y reducirá el balance a un ritmo acelerado a partir de mayo. Esta noticia ha impactado en los inversores, ya que esperaban una reducción del balance patrimonial de la Fed un poco más adelante. Una de las formas en que la Fed puede reducir su balance, que actualmente ronda los USD 8,9 billones, es liquidar los títulos que vencen, en lugar de renovar la deuda mediante la emisión de nuevos bonos. En la práctica, eso implica eliminar la liquidez de los mercados. Fuente: Bloomberg Línea