El objetivo de lograr una educación inclusiva y de calidad para todos, se basa en la firme convicción de que la educación es uno de los motores más poderosos y probados para garantizar el desarrollo sostenible. Lograr una educación inclusiva, equitativa y de calidad para todas las personas, requerirá de un esfuerzo considerable. A pesar de los aumentos significativos en el número de matriculados en educación en los últimos 15 años, a nivel mundial, la tasa neta de matrícula ajustada en 2015 fue del 89% para la educación primaria, y del 65 % para la educación secundaria. Alrededor de 263 millones de niños y jóvenes no asistían al colegio, incluidos 61 millones de niños en edad de asistir a la escuela primaria. África subsahariana y el sur de Asia, representan más del 70 % de la población mundial no escolarizada. Desde el año 2000 se ha registrado un enorme progreso en la meta relativa a la educación primaria universal. La tasa total de matrícula alcanzó el 91% en las regiones en desarrollo en 2015 y la cantidad de niños que no asisten a la escuela disminuyó casi a la mitad a nivel mundial. También han habido aumentos significativos en las tasas de alfabetización y hoy, más niñas que nunca antes asisten a la escuela. Sin duda, se trata de logros notables. Si bien es responsabilidad de los gobiernos proporcionar educación primaria y secundaria gratuita, las empresas pueden desempeñar un papel importante en el apoyo a las familias y a los gobiernos, y pueden brindar oportunidades para una mayor capacitación y educación de los trabajadores. Las empresas tienen la responsabilidad de proporcionar salarios dignos y condiciones de trabajo decentes a sus colaboradores para que éstos puedan cumplir su función de cuidadores enviando a sus hijos a la escuela sin tener que buscar un ingreso suplementario. Fundamentalmente, las empresas deben asegurarse de que no haya trabajo infantil en sus operaciones y en su cadena de suministro, una barrera clave para la educación de los niños en todo el mundo. Las empresas se encuentran en una posición única para garantizar el desarrollo de habilidades para adultos que trabajan, como también pueden tomar medidas proactivas para apoyar la educación en todos los niveles. La acción en el ODS 4: ‘Educación de Calidad’, puede tener un impacto positivo en muchos otros Objetivos. La educación empodera a los ciudadanos y les permite tomar mejores decisiones y acciones más fuertes en múltiples disciplinas para mejorar la situación de las personas y del planeta.Por: ONU, Guía de Liderazgo ODS / Fotos: Internet