Quizás no haya un edificio más llamativo y de cuento que un palacio. Los hogares de reyes y emperadores suelen ser un perfecto reflejo de la personalidad de los monarcas o de las épocas artísticas en la que fueron erigidos. Por eso, los palacios no pueden faltar en las listas de espacios a visitar cuando viajamos a una ciudad y, en muchos casos, son el mayor atractivo de países y pueblos, atrayendo a millones de turistas cada año. También puedes leer: Portoviejo alcanzó el récord Guinness por cocinar el viche más grande del mundo Mientras que los castillos destacan, sobre todo, por su función defensiva, con fosos, murallas y baluartes, los castillos se proyectaban como residencia de reyes y otras figuras de altos cargos, para acoger recepciones oficiales, cenas y bailes, o como lugar de recreo, por lo que los lujos y comodidades abundan en todos los rincones y son todo un espectáculo para los ojos de los visitantes. Palacio de Versalles, Francia Probablemente uno de los palacios más famosos del mundo. Fue la residencia de los reyes de Francia entre 1682 hasta 1789. Además de su interior, en el que destaca su famosa Galería de los Espejos, sus jardines han sido emulados en toda Europa. Palacio Da Pena en Sintra, Portugal Es obra del rey Fernando II que lo mandó construir sobre un monasterio dedicado a la Virgen de Pena. Incluye toques góticos, moriscos y renacentistas. Palacio Real de Bruselas, Bélgica Este palacio se construyó a principios del s.XIX por el rey Guillermo I y es el edificio oficial del rey de Bélgica –aunque la monarquía reside en el Castillo Real de Laeken–. Actualmente, se ubican aquí algunos ministerios y habitaciones para los jefes de Estado que reciben. Se inauguró en 1934 y es de estilo neoclásico. También te puede interesar: El turismo mundial podría crecer un 2% en 2024, con Latinoamérica como destino principal Hawa Mahal en Jaipur, India También se le llama Palacio del Viento ya que fue diseñado para atrapar el viento a su paso como palacio de verano. Se construyó en 1799 por el marajá Sawai Pratap. Royal Pavilion de Brighton, Reino Unido Fue construido en el siglo XIX sobre una modesta villa como retiro de vacaciones para Jorge IV en esta ciudad costera a menos de una hora de Londres. De estilo ecléctico neo-oriental, se convirtió en el lugar donde el rey huía de los estrictos protocolos que la realeza marcaba en su época. Gran Palacio de Bangkok, Tailandia Construido durante el reinado de Rama I, a finales del siglo XVII, el Gran Palacio Real de Bangkok fue la residencia oficial del rey de Tailandia hasta mediados del siglo XX. Se encuentra situado en Rattana Kosin, protegido por el río Chao Phraya y por un canal, por lo que parece estar en una isla. Los lugares más destacados son el templo Wat Phra Kaew y su Buda de Esmeralda, y el edificio de estilo renacentista italiano Chakri Mahaprasad Hall. Palacio de Potala, Tíbet Comenzó a erigirse en 1645 y ha sido el palacio de invierno de los Dalai Lamas de 1649 a 1959. Está en Lhasa, en la región montañosa del Tíbet. Palacio Imperial de Tokio, Japón Residencia oficial del Emperador de Japón, está situada en un parque de la zona de Chiyoda. Se empezó a construir en el año 1457.