Pero, ¿por qué ‘cruzar el charco’ para hablar de urbanismo? ¿Para qué hacer énfasis en una de las ciudades más innovadoras a la hora de construir? Simple, su visión. La capital danesa promueve un estilo de vida que cualquier ciudad latina podría envidiar. Mientras que las urbes latinoamericanas tienden a desarrollarse en sectores aislados y fragmentados socioeconómicamente hablando, Copenhagen no destaca sólo por su característica ‘macro’ de ser reconocida por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) como una de las mejores ciudades para vivir. Esta ciudad también promueve la movilidad eficiente tanto para autos, personas y ciclistas; su arquitectura se apoya en tecnologías sostenibles como impresión de fachadas en 3D y, sobre todo, fomenta la recuperación de zonas de alta relevancia y construcciones abandonadas. En ese sentido, destaca el desarrollo del distrito Nordhavn, que si bien hoy es la cara moderna e innovadora de Copenhagen, este distrito vivió una colosal transición de ser una zona portuaria industrial a ser abandonada, para finalmente transformarse en la base de la nueva arquitectura escandinava. The Silo: un agente de cambio La fijación modernista por los silos de cereales y otros edificios industriales se basó en la expresión inequívoca y duradera de la función a través de la forma. A finales de los años 50, The Silo era un antiguo almacén de cereales que dotaba de altura al distrito portuario de Nordhavn. En ese entonces, la idea de que estas nobles estructuras pudieran ser víctimas de circunstancias socioeconómicas cambiantes y volverse redundantes, ser demolidas o canibalizadas para nuevas funciones era inconcebible. Cuando acabó su etapa como silo operativo en el muelle, fue adquirido por el promotor local Klaus Kastbjerg y permaneció inactivo durante varios años. Sin embargo, el cambio llegó en 2009 cuando COBE Architects ganó el concurso, y logró la remodelación de su increíble casco de hormigón desde 2013 a 2019. El punto inicial de la obra fue ¿Es necesaria una nueva construcción en este caso? Con esto, el resultado de COBE Architechts fue lograr una superficie escultórica con protuberancias facetadas que proyectan sombras complejas y añaden profundidad a las elevaciones. El acero perforado también ayuda a proteger los balcones y los interiores de la luz solar directa y del viento. La elección del material de revestimiento hace referencia al pasado industrial de la zona a través de su dureza y textura cruda.El punto inicial de la obra fue ¿Es necesaria una nueva construcción en este caso? Con esto, el resultado de COBE Architechts fue lograr una superficie escultórica con protuberancias facetadas que proyectan sombras complejas y añaden profundidad a las elevaciones. El acero perforado también ayuda a proteger los balcones y los interiores de la luz solar directa y del viento. La elección del material de revestimiento hace referencia al pasado industrial de la zona a través de su dureza y textura cruda.Enfundado en su nuevo caparazón blanco facetado que parpadea y brilla con la fría luz nórdica, el silo se ha convertido en “El Silo”, no es sólo un edificio, es un estilo de vida. Hay un gimnasio en el sótano y un restaurante en el piso superior. Desde los pisos superiores se puede ver Suecia. Algo más sobre The Silo La fachada de The Silo está construida con módulos 3D prefabricados de alta precisión, creando un eficiente “abrigo” escultórico. Se añadió una capa de aislamiento al exterior para que sirviera como envolvente del nuevo edificio. Los increíbles espacios de hormigón del Silo en 39 apartamentos únicos entre 106 y 401 m2. En The Silo, 2,740 m³ de concreto fueron reusados, el equivalente a más de 500 toneladas de CO₂e incorporado.