Según la publicación anual más importante de la organización, a finales de 2022 el número de personas desplazadas por guerras, persecución, violencia y violaciones a los derechos humanos llegó a 108,4 millones, la cifra más alta de la que se tiene registro y un aumento de 19,1 millones en relación con el año 2021. Esto, sumado al estallido del conflicto en Sudán en 2023 que ha ocasionado nuevos desplazamientos, ha provocado una dramática elevación de la cifra a un total de 110 millones, con cierre a mayo de 2023. En Ecuador, el incesante flujo de personas venezolanas, colombianas y de otros países tanto en tránsito como con vocación de permanencia, revela que la necesidad de protección internacional y de soluciones de integración socioeconómica sigue latente en la región y el mundo. Según el informe localizado para Ecuador, desde el 2019 se ha registrado un incremento del 285% en el número de personas que requieren protección internacional. “Estas cifras nos muestran que algunas personas deciden con mucha rapidez entrar en conflictos, pero no son tan rápidas para buscar soluciones”, dijo Filippo Grandi, Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados. “La devastación, el desplazamiento y la angustia son las consecuencias a las que se enfrentan millones de personas que han sido desarraigadas por la fuerza de sus hogares”, recalcó. Las cifras confirman que, en términos de capacidad económica y demográfica, los países con menos recursos siguen siendo los que han dado acogida al mayor número de personas desplazadas. De hecho, 46 de los países menos desarrollados, que representan menos del 1,3% del producto interior bruto mundial, han dado acogida a más del 20% del total de las personas refugiadas. La financiación de las múltiples situaciones de desplazamiento y el apoyo a los países de acogida se quedó muy por debajo de los requerimientos del año pasado y sigue estando por debajo en 2023, mientras que las necesidades se incrementan. “Las personas en todo el mundo siguen dando muestras de una excepcional hospitalidad hacia las personas refugiadas, ayudando y ofreciendo protección a quienes la necesitan”, añadió Grandi. “Pero hace falta mucho más apoyo internacional y que se compartan las responsabilidades de manera más equitativa, sobre todo con los países que han dado acogida al mayor número de personas desplazadas en el mundo”. Ecuador registra una cifra histórica de refugiados reconocidos por el Estado de 74.872 (al 30 de marzo de 2023) - de los cuales ACNUR mantiene un registro activo de 62.137 personas. Además, siendo el tercer país a nivel mundial que alberga el número más alto de personas refugiadas y migrantes de Venezuela, Ecuador es hogar de más de 500.000 personas venezolanas - según el Grupo de Trabajo para Refugiados y Migrantes (GTRM). Con casi 584.000 personas en movilidad humana, el 3 por ciento de los estimados 18 millones de habitantes en Ecuador son personas refugiadas y migrantes. También te puede interesar: ACNUR revela que más de la mitad de las personas en movilidad humana en Quito teme por su vida si regresa a su país Estas personas, así como sus comunidades de acogida, requieren de apoyo sostenido para desarrollar soluciones positivas en donde todos prosperen. Sin embargo, los niveles de fondos de ACNUR en Ecuador siguen estando bajos, con solamente el 25 por ciento de los USD 76 millones requeridos, hasta el 15 de junio.