Con el objetivo de analizar el proceso de transformación que atraviesan los territorios rurales y su rol estratégico para la sostenibilidad y el crecimiento económico del país, CAF -banco de desarrollo de América Latina y el Caribe- presentó en el Museo de la Universidad de Cuenca el Reporte de Economía y Desarrollo (RED) 2026, titulado “Raíces del futuro: El nuevo mundo rural de América Latina y el Caribe”. La jornada reunió a destacadas autoridades nacionales, representantes académicos y líderes del sector productivo y rural para analizar las profundas transformaciones de los territorios y plantear una nueva agenda de políticas para impulsar su desarrollo. El reporte subraya que en Ecuador la ruralidad conserva un peso demográfico y económico superior al promedio regional. La población rural representa el 37% del total nacional, cifra que duplica la media de ALC. El sector agropecuario ecuatoriano muestra un fuerte crecimiento en las últimas tres décadas, aumentando su valor agregado en más del 150%, situando a Ecuador junto a Chile y Perú entre las economías de mayor expansión agropecuaria. En materia de comercio exterior, la agroindustria aporta el 30% de las exportaciones del país. Además Ecuador cuenta con una acuicultura modelo para la región. En el año 2000 la producción de la acuicultura ecuatoriana representaba el 4% de la producción total de la región, mientras que en 2023 este valor llegaba al 23%. Otros temas relacionados: Símbolos de Sudamérica: las aves nacionales y emblemáticas del continente Retos y brechas A pesar de este dinamismo, el agro local enfrenta importantes retos de productividad. El stock de capital agropecuario por trabajador se mantuvo prácticamente estancado entre 1995 y 2023, lo que sitúa al sector agropecuario como uno de los de menor valor agregado por trabajador de la región. A eso se suma importantes brechas sociales como la tasa de pobreza rural que alcanza el 43%, frente al 23% urbano, una informalidad laboral rural que asciende al 80%, llegando al 90% en el agro, y con persistentes brechas de servicios básicos e infraestructura. Por ejemplo, aunque el 79% de los hogares rurales accede a agua, solo el 21% dispone de una calidad adecuada en servicios de saneamiento. Oportunidades de diversificación El estudio resalta que la diversificación es clave para fortalecer la economía rural ecuatoriana. La acuicultura representa uno de los casos de éxito más notables de la región y un modelo a seguir. En el sector forestal, destacan productos no madereros y especies de alta rentabilidad como el eucalipto y la teca. Por su parte, en el ámbito turístico, el reconocimiento de pueblos ecuatorianos en la iniciativa Best Tourism Villages de ONU Turismo en 2024 refleja el elevado potencial del turismo rural y comunitario. Durante la apertura del evento, Diana Mejía, representante de CAF en Ecuador, afirmó: “El desarrollo sostenible de Ecuador no será posible sin un impulso decidido a sus territorios rurales. La ruralidad contemporánea abarca mucho más que la agricultura tradicional: es el escenario estratégico donde confluyen la innovación agroindustrial, la conservación de la biodiversidad, la inclusión financiera y la transición hacia energías limpias. Desde CAF renovamos nuestro compromiso de acompañar al país con financiamiento y asistencia técnica para cerrar las brechas históricas de conectividad, infraestructura y acceso a servicios básicos que aún afectan a las familias rurales ecuatorianas.” La presentación técnica del reporte estuvo a cargo de Juan Odriozola, economista principal de la Dirección de Investigaciones Socioeconómicas de CAF. Posteriormente se desarrolló un panel de discusión moderado por Sergio Guerra, economista principal de CAF, que contó con la participación de Juan Carlos Blum Baquero, ministro de Ambiente y Energía; Juan Carlos Vega, ministro de Agricultura; María Belén Loor, presidenta del Directorio de CONAFIPS; y Rodrigo Gómez de la Torre, presidente del Comité Empresarial Ecuatoriano. (I)