De la capacidad de los responsables de las empresas dependerá que muchas salgan fortalecidas o no. Muchos líderes han apostado por combinar medidas responsables de protección, con iniciativas de digitalización y adaptación a un mercado confinado para seguir operando, aunque sea a menor nivel. Hay líderes que han estado cerca de sus equipos y otros que se han mantenido en la distancia, hay líderes que se han puesto al frente y otros que se han escondido. Como responsable, en estas situaciones puede acertar o no, pero no se puede renunciar a liderar, a dar dirección, a tomar decisiones, a crear una estrategia de contingencia y a construir el futuro de la organización. Y esto toma vital importancia, ahora que nos encontramos en un momento en el que la actividad económica comienza a levantarse. Por este motivo hay que tener en cuenta una serie de consideraciones. 6 consejos para el nuevo liderazgo 1– Prestar especial atención a la motivación de los afectados durante una crisis: lo que desmotiva a los trabajadores implicados, no son sólo sus consecuencias económicas. Dependerá de si se han sentido cuidados o no mientras ha durado ésta. Muchos trabajadores entienden que una Regulación de Empleo Temporal es mejor que un despido o que quebrar y cerrar la empresa. 2 – Tener en cuenta que cada caso es personal: la crisis ha sido muy asimétrica. Hay empleados que lo han pasado muy mal. Otros, sin embargo, habrán sufrido menos. A los líderes les toca practicar la empatía, tratar de entender comportamientos que igual ellos no comparten. Además, cada persona tiene una predisposición diferente ante la incertidumbre y la dificultad. Hay colaboradores más fuertes y más resilientes que otros. A quien lidera le corresponde gestionar también esa diversidad. 3– Pensar en sí mismo: es bueno que los líderes se recuerden a ellos mismos, que también han estado sometidos a esta presión y a esta incertidumbre. Y que es probable que tampoco ellos acierten en todas sus comunicaciones, ni en todos sus comportamientos. 4 – Mantener la confianza y ser claro: lo más importante es transmitir serenidad, visión y optimismo, pero sin renunciar a la exigencia. “La salida de las crisis son momentos de mucha exigencia y todo el equipo tiene que estar a la altura de esa exigencia” comenta. 5– Destacar las lecciones que hemos aprendido: lecciones sobre nuestra capacidad de adaptación, sobre nuestras opciones para reinventarnos, para comunicarnos de otra manera, para incorporar nuevas tecnologías. 6– Centrarse en el presente, en la situación actual: no comparar constantemente con otras crisis y actuar conforme a lo que está pasando ahora. Los empresarios se han comportado de manera sobresaliente en la crisis del Covid-19. Muchos de los líderes empresariales han tenido un comportamiento excepcional en sentido positivo. Otros han montado gabinetes de crisis y están consiguiendo no parar del todo las empresas. Fuente: Directivos y Empresas