El proyecto nace a partir de la experiencia de su fundadora, Rosa Elena Miño Araujo, fisioterapeuta con 4 años de trabajo a domicilio. “Me especialicé en prescripción de ejercicio para adultos mayores, pero en la práctica entendí que sus necesidades iban mucho más allá de lo físico. Ahí surge la idea de crear un espacio donde puedan sentirse activos, escuchados y acompañados”, explica. Anandá Fisio Club estructura su oferta sobre tres ejes que, según Miño, deben trabajarse de forma conjunta para sostener la calidad de vida en esta etapa. “Puedes hacer ejercicio, pero si no socializas, tu mente se deteriora. Y si solo socializas sin moverte, pierdes masa muscular. Todo está conectado”, señala. También puedes leer: Back to School dinamiza el consumo en la Costa ecuatoriana: canal tradicional lidera el crecimiento y supera el promedio país. La programación incluye actividades orientadas a la movilidad, fortalecimiento muscular, mejora de la marcha, coordinación y equilibrio, junto con opciones como zumba gold, tai chi y pilates en silla. En paralelo, el club incorpora talleres de arte, manualidades, música, lectura, repostería y ejercicios de estimulación cognitiva, además de clases para el uso de tecnología. El espacio cuenta también con servicios complementarios de fisioterapia, nutrición y psicología, integrados dentro de la misma operación y atendidos por profesionales con experiencia en el trato con adultos mayores. Ubicado en el sector de Lomas de Monteserrín, en el centro-norte de Quito, cerca del redondel del Ciclista, Anandá Fisio Club ofrece servicio de transporte para facilitar la asistencia de sus usuarios. “La idea es que venir no sea una complicación, sino parte de una rutina que se sostenga en el tiempo”, comenta Miño.