“La industria acuícola busca convertirse en un referente de sostenibilidad en Ecuador”. Bajo ese enfoque inició Pamela Nath su ponencia en el marco del evento digital ‘Alimentos con Propósito’. La experta aclaró que este sector es de gran relevancia para el país, al ser el principal productor y exportador de camarón a nivel mundial. Existen, actualmente, 230.000 hectáreas destinadas a esta actividad y emplea a 261.000 personas de forma directa e indirecta. A esto se suma, añade, que en el último año ingresaron alrededor USD 3.824 millones por exportaciones y es el producto no petrolero más importante dentro de la canasta exportadora. “¿Qué hace al camarón ecuatoriano único?”, se pregunta. Explica que las condiciones climáticas privilegiadas de Ecuador permiten tener una producción sostenida a lo largo del año, que ayudan a mantener la frescura del producto. Pero existe otro diferenciador, según Pamela. “Hace más de tres años, un grupo de empresarios relacionados a la industria se juntaron para promover, con el ejemplo, buenas prácticas de sostenibilidad en la cadena productiva del camarón”. Así nace Sustainable Shrimp Partnership. La iniciativa, además de incentivar una producción de alto nivel, se origina para hacer frente al fraude alimentario. Los engaños, de acuerdo a la Directora, se dan, principalmente, través de etiquetados engañosos, sustitución de especies, uso de antibióticos, explotación laboral y trabajo infantil. “La idea también fue poner un alto a estas trampas”. Así el objetivo se fijó en preservar los ecosistemas naturales, cuidando el agua y evitando amenazas a otras especies; dar plazas de empleo con un trato y salario justo; ayudar al desarrollo de las zonas aledañas y producir un camarón premium de manera responsable. Para esto, se identificaron cuatro campos de acción que generaría un cambio a nivel local y global. El primer frente fue definir la calificación SSP, que exige tanto a las empresas como a sus productos, a que cumplan con un número de buenas prácticas. El segundo fue ejecutar una mesa de liderazgo y sostenibilidad, donde un grupo de expertos asesoran a los empresarios a minimizar su impacto ambiental. El tercero fue la oferta de un programa para pequeños productores. Y, finalmente, se orientaron en la concientización de los consumidores, al ser quienes tienen el poder de compra. “Esto, a lo largo de los últimos años, se traduce en un Ecuador encaminado a cumplir con los más altos estándares y certificaciones mundiales en la producción de camarón, siempre con una visión responsable”, concluye Pamela.