Esta nueva metodología toma en cuenta cuatro componentes para establecer las tasas máximas de interés: costo de fondeo, gastos operativos, riesgos de crédito y costo de capital, señaló Guillermo Avellán, gerente general del BCE. La nueva fórmula se aplicará para seis de los 13 segmentos de créditos que rigen en la actualidad. Estos son: empresarial, pymes, consumo y tres categorías de microcrédito, que se diferencian entre sí por el monto del préstamo. En otros dos segmentos, la Junta Financiera aplicará desviaciones estándar de la tasa activa referencial, es decir, se suma un rango de variación que permite establecer las tasas de interés máximas. Y en los cinco segmentos restantes se mantiene la tasa máxima vigente. En estos últimos cinco segmentos no hay cambios, ya que están vinculadas a la política pública, agregó Avellán. La aplicación de esta metodología implica una leve reducción de las tasas máximas en ocho de los 13 segmentos de crédito, destacó Avellán. Por ejemplo, en el crédito productivo empresarial pasa de 10,21% a 9,89%, en créditos de consumo pasa de 17,30% a una tasa máxima 16,77%, y en créditos productivos para pymes pasa de 11,83% a 11,26%. Leer también: El gobierno anunció el incremento del Salario Básico Unificado a USD 425 para 2022 Las tasas serán revisadas cada seis meses, añadió Paulina Vela, presidenta de la Junta Financiera. Pero si hay factores económicos que ameriten un cambio antes de ese período se hará una revisión, agregó. Anteriormente, el BCE no tomaba en cuenta los cuatro componentes que hoy se establecen en la nueva metodología. Esto, según Avellán, no reflejaba la realidad del sistema financiero y, además, había tasas de interés fijas por períodos prolongados de tiempo, sin considerar otros efectos, como la pandemia, la caída de depósitos, la caída o el aumento del precio del petróleo, etc. “Esos son indicadores muy relevantes que se deben tomar en cuenta en el momento de establecer tasas de interés”. Para que la tasa de interés baje en el futuro se deberá trabajar para reducir el riesgo país, aumentar los depósitos, mejorar la eficiencia, entre otros. La nueva metodología de cálculo se da en cumplimiento al Código Orgánico y Financiero, en el que se otorga la responsabilidad a la Junta Financiera para establecer un sistema de tasas máximas. Fuente: El Comercio