Freddy Maingón, Global Learning Experience Designer for Diversity, Equity and Inclusion de 3M, inició su ponencia resaltando que “los temas diversidad e inclusión no son una moda, son una necesidad y prioridad para cada uno de nosotros”. Y explicó que todos tenemos un compromiso, por un lado, individual, de trabajar “por un futuro más justo, equitativo e inclusivo''. Y luego, el compromiso institucional, que todas las organizaciones tienen para construir un espacio más inclusivo, donde se viva realmente la seguridad psicológica, que permita a las personas sentir un verdadero sentido de pertenencia, para no tener que esconderse detrás de una fachada”. Y aseveró que “los temas diversidad e inclusión no son una moda, son una necesidad y prioridad para cada uno de nosotros”. Diversidad más inclusión es un buen negocio Maignón destacó que hay que tener claro los conceptos de diversidad e inclusión. “Diversidad es la mezcla, la variedad, las diferencias y similitudes, que si bien muchas veces pueden ser visibles, la mayoría son invisibles. Y generalmente se tiene que hacer un esfuerzo adicional, para darse cuenta de las experiencias, habilidades y valores que tienen las personas”. Por el otro lado, la inclusión “es mucho más importante, ya que se trata del ambiente que todos creamos y permite que las personas puedan participar plenamente, que se presenten como son. Cuando hay sentido de pertenencia y seguridad psicológica hablamos de inclusión”. El ejecutivo señaló, además, que enfocarse en diversidades solo fijándose en los números es contraproducente. Si ponemos esfuerzos en diversidad también debemos hacerlo en inclusión, caso contrario será un arma doble filo y se puede volver contraproducente”. Estudios que avalan la sinergia existente al sumar diversidad más inclusión, ya que beneficia a productividad y a cumplir retos. Y hay dos puntos importantes que tomar en cuenta destaca Maignón: La diversidad hay que enfrentarla como política no como un check list. No midamos únicamente la diversidad, “no presentemos solo cifras demográficas-, midamos la inclusión, preguntemos a la gente cómo se siente, a qué nivel se está incluido, eso es más importante”. 3M trabaja por la diversidad y la inclusión El experto explicó las buenas prácticas que realizan en 3M en temas de inclusión, por ejemplo, señala que en la organización, el primer paso fue realizar una encuesta a la mayoría de sus 90 mil empleados alrededor del mundo para medir cómo está la inclusión en su compañía. “Les preguntamos qué elementos de la cultura empresarial son válidos y cuáles habrían que incorporar, debido a que ya no eran válidos o no reflejaba lo que somos”. El resultado fueron cinco valores culturales de 3M: Enfocados en el cliente; Audaces al innovar; Potenciados por la inclusión; Ágiles para ganar; y, Con integridad inquebrantable. Y destacó que Potenciados por la Inclusión es uno de los valores culturales más importantes que los impulsa cada día a trabajar por un ambiente más inclusivo y de este se desprende seis pilares: Cultivar una comunidad conectada: todos conectados creando redes para que nadie se sienta aislado o descontado. Buscar y celebrar la diversidad: no solamente ir a buscarla sino que cuando la tenemos celebrar que cada uno es distinto. Acoger a todos tal como son: cuando buscamos contratar a alguien, debemos ver a alguien que realmente agregue valor, que no tenemos en la compañía, para que sume y no sea parte de lo que ya tenemos. Operar con transparencia: la transparencia permite desafiar el status quo. Equivocarse, aprender del error y seguir adelante. Valorar la experiencia, no la antigüedad: no porque tenga alguien más años en la compañía su voz se va a escuchar más, hay que valorar la experiencia que toda la gente aporte y no regimos por lo años que una persona tenga en la compañía. Fomentamos el aprendizaje y desarrollo para todos: “nos enfocamos en que la inclusión llegue a todos y cada uno de nuestros empleados”. Finalmente Maingón, reflexionó sobre cómo asumir este reto con la equidad, la justicia y la inclusión, y recalcó que lo primero que hay que hacer es pasar de la conciencia a la acción, “a través de decirle al mundo yo soy un aliado, un defensor y levantar la mano cuando veo o escucho algo que no es correcto, e inmediatamente dar mi punto de vista, y no quedarme callado. Si no me involucro, soy cómplice de estas acciones que no son adecuadas. Tenemos que asumir con responsabilidad y tomar acción sobre cualquier comportamiento que no sea inclusivo, de esa manera asumimos ese compromiso con un mundo más justo, más equitativo y más inclusivo”.