En el dinámico escenario de la construcción, donde cada estructura es un poema de diseño y funcionalidad, Rodrigo emerge como “un constructor que tiene alma de vendedor y formación de financiero que va más allá de la construcción de edificios, tejiendo historias y sobre todo, “puliendo diamantes”. La construcción no es solo un arte de cimientos y vigas; es la manifestación de visiones que se elevan desde el papel hasta alcanzar el cielo. Rodrigo Andrade, CEO de Diamond Developers, no solo entiende este arte, sino que lo ha llevado a nuevas alturas. Historia de Rodrigo: Con raíces financieras y un amor innato por la construcción, Rodrigo llevó su pasión a nuevos horizontes. Desde las aulas de La Salle, pasando por el colegio Dillon, donde se graduó como contador, hasta llegar a la UTE para formarse como financiero, esto marcó comienzo de un viaje que lo llevaría a desafiar los límites del cielo. La transición de financiero a constructor no fue solo un cambio de carrera; fue la realización de un sueño que dormía en las bases de su ser. “Yo nunca me olvido que mi padre tenía su pequeña fábrica de sacos. Él tenía su puesto en el Mercado Central de Tulcán y un día yo vendí 12.500 sucres y él había vendido solo 6000”, cuenta entre risas Rodrigo, quien afirma que vender es un “arte que todos lo tenemos que desarrollar en diferentes tipos de situaciones que nos encontremos”, agrega, describiéndose a sí mismo como “un constructor que tiene alma de vendedor y formación de financiero”. Así, después de 18 años como director financiero, una chispa de construcción encendió su alma y desde entonces, nació un imperio con brillo forma de diamante. Proyectos Emblemáticos: Desde Diamond Beach, un oasis en Tonsupa que desafió las expectativas, hasta Diamond Signature, un hito construido en plena pandemia, cada obra de Diamond Developers es una pieza única en el rompecabezas urbano y vacacional. Legado Familiar Rodrigo contempla el futuro con una perspectiva que va más allá de los cimientos de los edificios; visualiza la continuación de Diamond Developers a través de sus hijos Emilio, Cristina y Camila. No es simplemente una transición de liderazgo, sino la transferencia de valores arraigados en décadas de experiencia. Emilio, con sus propios méritos y compromiso, se alza como el heredero de un legado construido con cimientos sólidos construidos por la pasión de su padre. Este paso generacional no solo garantiza la continuidad de Diamond Developers, sino que también preserva el compromiso inquebrantable con la excelencia, la sostenibilidad y la creación de espacios que trascienden el tiempo. Construyendo un futuro funcional y sostenible: La visión de Rodrigo Andrade va más allá de las estructuras. La sostenibilidad se ha convertido en el pilar de Diamond Developers. Así, su empresa ha abrazado métodos sostenibles, desde el uso de energía solar hasta la preferencia por materiales reciclados. En sus próximos sueños, Rodrigo Andrade imagina un rascacielos en forma de diamante que no solo alcance nuevas alturas arquitectónicas, sino que se convierta en un símbolo icónico de la ciudad. “Quiero hacer mi diamante donde tengan un centro comercial, oficinas, apartamentos, restaurantes, otro nivel, un proyecto increíble”, revela con entusiasmo.